El calendario juega a favor de los intereses de Sánchez en el PSOE

El líder socialista, Pedro Sánchez, ha encontrado un fiel aliado en el calendario político y si finalmente no logra formar gobierno y hay nuevas elecciones los plazos facilitan que sea el mejor colocado en su partido para ser de nuevo candidato a la Moncloa.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (d), junto a la secretaria general del PSOE de Andalucía y presidenta de la Junta, Susana Díaz (i), eEl secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (d), junto a la secretaria general del PSOE de Andalucía y presidenta de la Junta, Susana Díaz (i), en diciembre pasado. EFE/rchivo/Raúl Caro

Carlos Moral

Tras una Semana Santa en la que han proliferado las informaciones de que Susana Díaz iba a pujar por la Secretaría General del partido, supuestamente procedentes del entorno de la presidenta andaluza, el aplazamiento del Congreso Federal, previsto inicialmente para el 20, 21 y 22 de mayo, parece despejar el horizonte de Sánchez.

El argumento para retrasar el congreso, que comparten la mayoría de las federaciones según la dirección socialista, es no interferir en las negociaciones del líder socialista para formar gobierno. El plazo acaba el 2 de mayo, fecha en la que si no hay acuerdo se convocarán nuevos comicios para el 26 de junio.

Aunque el aplazamiento, que tendrá que ser ratificado por el Comité Federal del próximo fin de semana, elimina en la práctica cualquier posibilidad de que los socialistas tengan un nuevo secretario general antes de esa fecha, los estatutos del partido establecen la convocatoria de elecciones primarias para elegir su candidato a La Moncloa, con lo que la opción de que se presenten otros aspirantes sigue abierta.

Sánchez asegura que al retrasar el congreso hace “un favor” a quienes quieran competir, puesto que a él le hubiera convenido celebrarlo en mayo “mucho más que en el futuro”, después de que la militancia respaldara su acuerdo de gobierno con Ciudadanos.

Lo cierto es que tras las elecciones de diciembre el líder socialista se mostró partidario de posponer el congreso (estaba previsto para febrero) y fue el Comité Federal el que forzó su convocatoria antes de una hipotética repetición de elecciones.

Tomar la iniciativa y presentarse a la investidura y, pese a su fracaso, seguir alentando la posibilidad de un acuerdo de gobierno parecen haber fortalecido la posición de Pedro Sánchez en el partido, pero las encuestas no pronostican una mejoría de sus resultados electorales.

Y fueron esos resultados, los peores de la historia del PSOE, sumados a la lectura triunfalista que Sánchez hizo de los mismos, los que motivaron que parte de los líderes regionales se situaran frente a Sánchez y marcaran límites a sus negociaciones. Y también que el desembarco en Madrid de Susana Díaz, tantas veces anunciado por la prensa y nunca confirmado por ella, pareciera esta vez inminente.

¿Podría presentarse Díaz a unas primarias para ser la candidata socialista a La Moncloa si hay elecciones en junio? Los plazos que marca el calendario parecen jugar en su contra y es probable que prefiera no exponerse por ahora. Más aún cuando Ciudadanos anuncia que suspenderá su acuerdo con el PSOE en Andalucía si la presidenta de la comunidad opta a presidir el Gobierno central.

Sin embargo, la federación andaluza no ha aclarado aún su postura respecto al aplazamiento del congreso y espera las explicaciones de la dirección en el Comité Federal.

A esa reunión Sánchez llegará tras su encuentro hoy con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. El líder socialista necesita avances que justifiquen ante el Comité Federal su voluntad de proseguir las negociaciones para conseguir un acuerdo que le lleve a La Moncloa.

La situación es compleja, porque la hipotética convocatoria de comicios en junio podría saldarse de nuevo con resultados que dejen al PSOE y a Sánchez con opciones de formar gobierno pero, de nuevo, tras difíciles encajes y complicadas negociaciones. ¿Se volvería a posponer entonces el Congreso Federal? No parece probable.