Eduardo Mendoza, ganador del Premio Cervantes

El escritor barcelonés Eduardo Mendoza gana el Premio Cervantes 2016, el galardón más importante de las letras hispanas y dotado con 125.000 euros.
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Nacido en Barcelona, en 1943, es a sus 73 años, todo un clásico la narrativa española, un clásico moderno con gran éxito entre el público y la crítica.
Inició su carrera literaria en 1975 con “La verdad sobre el caso Savolta”, que recibió el Premio de la Crítica, y con la que se inauguró una nueva etapa en la narrativa española.
Sus novelas siguientes fueron “El misterio de la cripta embrujada” (1979) y “El laberinto de las aceitunas” (1982), o “La ciudad de los prodigios” (1986), que fue elegida en Francia Mejor Libro del Año, además de ganadora de los Premios Ciudad de Barcelona (1987) y el italiano Grinzane Cavour (1988).
En 1986, apareció su ensayo “Nueva York” y tradujo “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare para una producción teatral de Miguel Narros.
Tras esta experiencia, apareció su novela “La isla inaudita” (1989) y el narrador se estrenó como dramaturgo con “Restauració” (1990), escrita en verso libre y catalán y representada por Rosa Novell, a quien Mendoza dedicó la obra.
Otra de sus aproximaciones escénicas se produjo en 2004, con “Greus qüestions/Graves cuestiones”, pieza en catalán que aborda los temas trascendentales en tono divertido.
Mendoza, condecorado con la Cruz Sant Jordi de la Generalitat (1995), ha asegurado sentirse como “un escritor residual”, porque dice que “la novela convencional ya no tiene sentido”.
Otras obras de su producción fueron “El año del diluvio” (1993), Premio “Elle”; “Una comedia ligera” (1996), Mejor Libro Extranjero de 1998 en Francia; “La aventura del tocador de señoras” (2001), premiada por el gremio de libreros de Madrid; y “El último trayecto de Horacio Dos” (2002).
Es autor, asimismo, de “Mauricio o las elecciones primarias” (2006), una crítica irónica sobre el desencanto de la política que obtuvo al año siguiente el Premio de Novela Fundación José Manuel Lara Hernández, y de “El asombroso viaje de Pomponio Flato” (2008), una obra que mezcla y parodia el género histórico, el policíaco y la hagiografía.
En 2009, el escritor barcelonés debutó en el género del relato con su última publicación “Tres vidas de santos”, que incluye los cuentos “La ballena”, “El malentendido” y “El final de Dubslav”.
Ganador del Premio Planeta 2010 por “Riña de gatos”, novela reconocida también con los Premios Qué Leer (día de Sant Jordi) y Premio literario Arcebispo Juan de San Clemente de Santiago de Compostela en 2011 y 2012, respectivamente.
Sus últimas novelas “El enredo de la bolsa o la vida” (2012) a la que siguió en 2015, “El secreto de la modelo extraviada”, son la cuarta y quinta entrega del anónimo detective protagonista de “El misterio de la cripta embrujada”, “El laberinto de las aceitunas” y “La aventura del tocador de señoras”, una sátira ambientada en la Barcelona actual.

En la pasada edición fue galardonado el escritor mexicano Fernando del Paso.
Instituido en 1975 por el Ministerio de Cultura para galardonar el conjunto de una obra, el Premio Cervantes, considerado como el “Nobel español” de las letras, se concedió por primera vez en 1976, con entonces una dotación de cinco millones de pesetas, al poeta integrante de la Generación del 27 Jorge Guillén, exiliado tras la guerra civil y residente en EEUU.
En 1979 la cuantía se duplicó a raíz de su concesión al poeta español Gerardo Diego y al novelista argentino Jorge Luis Borges. Fue la única vez que el premio fue compartido y, para evitar que volviera a repetirse, se introdujo una cláusula que lo prohibió. El Cervantes tampoco puede ser declarado desierto ni concederse a título póstumo.
Hasta ahora cuatro mujeres lo han recibido: las españolas María Zambrano (1988) y Ana María Matute (2010), la cubana Dulce María Loynaz (1992) y la mexicana Elena Poniatowska (2013).
En 2007 el Instituto Cervantes abrió en su sede central de la calle Alcalá de Madrid un nuevo espacio, llamado “CAJA DE LAS LETRAS”, que inauguró el 15 de febrero un centenario Francisco Ayala y custodiará desde ahora en sus 1.800 cajas de seguridad el tesoro (legados personales y literarios) que aporten escritores, artistas y otras figuras relevantes de la cultura hispánica.
Al célebre Ayala correspondió el honor de depositar en una de esas cajas de seguridad -la número 1.000- el primero de los legados que encerrará durante años, en su caso medio siglo (hasta 2057). EFE-doc

 

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