Economía: competitividad, tecnología y Rafa Nadal

Dos de cada tres empresas españolas han ganado competitividad desde que comenzó la recesión hasta ahora, según los datos de una encuesta realizada en el primer trimestre de 2014 por la Asociación Española de Directivos (AED) a 250 ejecutivos.
El presidente del grupo La Caixa, Isidro Fainé (i)interviene en una sesión del Consejo Empresarial para la Competitividad en 2013. EFE/Archivo/JesúEl presidente del grupo La Caixa, Isidro Fainé (i)interviene en una sesión del Consejo Empresarial para la Competitividad en 2013. EFE/Archivo/Jesús Diges

Antonio Nogueira

Casi dos tercios de los encuestados en el estudio son directivos asalariados con más de 15 años de experiencia en la dirección de equipos y sus respuestas revelan que las grandes firmas españolas van tomando impulso tras pasar lo peor de la crisis, que ha afectado principalmente a sectores como la construcción, la comunicación y las infraestructuras.

El 66 % de los encuestados cree que su empresa es ahora más competitiva que cuando empezó la crisis; el 81 % considera que los cambios producidos por la crisis son muy o bastante significativos; y el 83 % advierte de que los cambios seguirán en el futuro.

No obstante, hay letra pequeña en la encuesta. Las medidas para mejorar la competitivdad que gozan de más aceptación entre los participantes en el estudio son el lanzamiento de nuevos productos o servicios (citada por el 65 %); la mejor evaluación de la rentabilidad de las acciones comerciales (64%); y los cambios de procesos (64%).

Por el contrario, la reducción de precios (citada por el 46 %) y la disminución del tamaño de la empresa (45 %) gozan de menor popularidad. En cualquier caso, lo que la AED esclarece es la importancia de la competitividad, una cuestión compleja, sobre todo porque suele estar asociada con la tecnología.

Porque si la tecnología es sólo dispositivos e ideas, ¿por qué no avanzan ciertas naciones que promueven los derechos de propiedad, la educación, el libre comercio, los programas sociales e Internet?

En Project Syndicate esta semana Ricardo Hausmann, ex ministro venezolano de Planificación y profesor en Harvard, tiene una respuesta. Para él, la clave es el know-how, es decir “el cableado del cerebro que se logra sólo a través de años de práctica y, por eso, la difusión de la tecnología es muy lenta”.

Hausmann pone el ejemplo de Rafa Nadal, quien sabe anotarse con maestría un punto al devolver un saque, pero al que le resultaría imposible explicarlo con palabras, y aunque lo hiciera, ello no nos haría mejores jugadores de tenis que al genio de Manacor.

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Publicado en: Análisis