OLA CALOR

Dos muertos en España a causa de las altas temperaturas en 2013

Mueren dos personas en España tras sufrir un “golpe de calor”, debido a las fuertes temperaturas registradas en la primera ola de calor del verano de 2013.
EFE/Archivo/OLGA LABRADOR

EFE/Archivo/OLGA LABRADOR

 

   Los fallecidos son un hombre de  83 años, vecino de Torrejoncillo (Cáceres), que murió el 6 de julio, y otro hombre de 59 años, muerto el  9 de julio, en el Hospital Xeral de Vigo. En ambos casos se trata de dos personas con patologías previas que  se complicaron,  debido a las altas temperaturas sufridas en la Península.

     En  el verano del año 2012 fallecieron en España ocho personas, tras los efectos perniciosos de tres “olas de calor”: cuatro mujeres y cuatro hombres fallecidos en  Andalucía (tres), Extremadura (dos), Canarias, Comunidad Valenciana y Murcia.

      Se denomina ” golpe de calor”, a la elevación de la temperatura corporal por encima de los 39 y 40 grados, durante periodos de 10 a 15 minutos, que puede provocar graves daños al organismo, al dejar de funcionar correctamente muchos órganos.

      El “golpe de calor”, es un síndrome grave producido por un fracaso de la termorregulación por la exposición a las altas temperaturas, que hace que el organismo no sea capaz de controlar la temperatura corporal, y por ello, la fiebre sube a más de 41 grados. 

     Los síntomas  que lo acompañan son mareo, confusión, sudoración excesiva con posterior falta de calor, enrojecimiento, sequedad de la piel, fiebre, aceleración del ritmo cardíaco con latido débil y dolor de cabeza.  Si no se controla a tiempo, puede causar un colapso cardiorrespiratorio y  la muerte. Para evitarlo es necesario realizar una hidratación correcta antes, durante y después del esfuerzo físico.

      Las personas más vulnerables son los niños pequeños y los ancianos. En el caso de los pequeños, es debido a que el tamaño de la superficie de su piel, es proporcionalmente mayor a la de un adulto,  por lo que pierden líquido con mayor facilidad, y también es peor su mecanismo de regulación térmica, porque su organismo no está desarrollado del todo. En el caso de los ancianos, su mayor vulnerabilidad se debe a que su cuerpo puede estar más deteriorado.

     Asimismo corren peligro los deportistas y trabajadores expuestos a altas temperaturas, así como los discapacitados o enfermos crónicos, pues las altas temperaturas unidas al descuido o a un excesivo esfuerzo provocan una alta pérdida de agua.

    Los síntomas a tener en cuenta cuando aparece “un golpe de calor”,  además de la alta temperatura, son la alteración de la conciencia y la deshidratación. Se debe solicitar asistencia médica urgente y mientras no llega, se debe colocar a la persona afectada en un entorno fresco y enfriarla con aire o agua fría, mediante una ducha, baño o mojando sus ropas. 

     Para no sufrir el  “golpe de calor”  se debe evitar la exposición a altas temperaturas; se debe permanecer en sitios frescos, a la sombra y evitar hacer ejercicio en las horas centrales del día, además de beber abundante agua.

     El Ministerio de Sanidad presentó el 7 de junio de 2013, algunas recomendaciones para prevenir los daños derivados de las altas temperaturas, especialmente sobre los grupos de riesgo o más vulnerables como ancianos, niños y enfermos crónicos, así como en las personas que trabajan o realizan esfuerzos al aire libre.

     Dichas recomendaciones están recogidas en el Plan Nacional de Acciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas, activo entre el 1 de junio y el  15 de septiembre.
EFE/Doc

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