Cuatro muertos este verano en España a causa de las altas temperaturas

Cuatro personas han fallecido en el verano de 2013, en España, tras sufrir un golpe de calor debido a las altas temperaturas sufridas.
EFE/Archivo/Salas

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      En el mes de julio murieron tres personas. El día 6 falleció un hombre de 83 años, en la localidad cacereña de Torrejoncillo, como consecuencia de las altas temperaturas registradas.

   Tres días después murió un hombre de 59 años en Vigo a causa de un golpe de calor, que sufría una enfermedad crónica, al complicarse su patología, debido a  las altas temperaturas.

  El 10 de julio, otra mujer de 51 años, que presentaba factores de riesgo, fallecía en Ourense por un golpe de calor.

     Otra mujer de 43 años fallecía el 17 de agosto por un golpe de calor mientras practicaba senderismo en el barranco de Las Angustias, en El Paso en la isla canaria de La Palma.

   Se denomina ” golpe de calor”, a la elevación de la temperatura corporal por encima de los 39 y 40 grados, durante periodos de 10 a 15 minutos, que puede provocar graves daños al organismo, al dejar de funcionar correctamente muchos órganos.

    El “golpe de calor”, es un síndrome grave producido por un fracaso de la termorregulación por la exposición a las altas temperaturas, que hace que el organismo no sea capaz de controlar la temperatura corporal, y por ello, la fiebre sube a más de 41 grados. 

     Los síntomas  que lo acompañan son mareo, confusión, sudoración excesiva con posterior falta de calor, enrojecimiento, sequedad de la piel, fiebre, aceleración del ritmo cardíaco con latido débil y dolor de cabeza. 

    Por ello, si no se controla a tiempo, puede causar un colapso cardiorrespiratorio y  la muerte. Para evitarlo es necesario realizar una hidratación correcta antes, durante y después del esfuerzo físico.

      Las personas más vulnerables son los niños pequeños y los ancianos. Asimismo corren peligro los deportistas y trabajadores expuestos a altas temperaturas, así como los discapacitados o enfermos crónicos, pues las altas temperaturas unidas al descuido o a un excesivo esfuerzo provocan una alta pérdida de agua.

    Los síntomas a tener en cuenta cuando aparece “un golpe de calor”,  además de la alta temperatura del cuerpo, son la alteración de la conciencia y la deshidratación. Entonces se debe solicitar asistencia médica urgente y mientras esta no llega, se debe colocar a la persona afectada en un entorno fresco y enfriarla con aire o agua fría. 

     Para no sufrir el temido “golpe de calor”  se debe evitar la exposición a altas temperaturas; se debe permanecer en sitios frescos, a la sombra y evitar hacer ejercicio en las horas centrales del día, además de beber abundante agua.

     El Ministerio de Sanidad presentó el 7 de junio de 2013, algunas recomendaciones para prevenir los daños derivados de las altas temperaturas que pueden tener sobre la salud, especialmente sobre los grupos de riesgo o más vulnerables como ancianos, niños y enfermos crónicos, así como en las personas que trabajan o realizan esfuerzos al aire libre.

     Dichas recomendaciones se encuentran recogidas en el Plan Nacional de Acciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas, activo entre el 1 de junio y el  15 de septiembre.EFE/Doc

 

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