Croacia no espanta el fantasma de la crisis económica tras un año en la UE

La esperanza de que la entrada en la Unión Europea (UE) impulsara la deprimida economía de Croacia se ha evaporado cuando mañana se cumple el primer aniversario de su adhesión comunitaria, con el país sumido en una interminable recesión que lo ahoga desde 2008.
El primer ministro croata Zoran Milanovic junto al  presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso (d), en un encuentro en la sede de la UE El primer ministro croata Zoran Milanovic junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso (d), en un encuentro en la sede de la UE en Bruselas, Bélgica en 2013. EFE/Archivo/Olivier Hoslet

Vesna Bernardic 

El pequeño país balcánico de poco más de cuatro millones de habitantes, conocido por la hermosura de su costa en el mar Adriático, esta en recesión por séptimo año consecutivo, acumulando una caída del producto interior bruto (PIB) del 12 %.

El desempleo alcanza el 17 % y se ceba sobre todo en los jóvenes, de los que la mitad está sin empleo. En el primer trimestre de este año, la economía volvió a contraerse un 0,4 % en comparación con el mismo período de 2013.

Los analistas no prevén una recuperación -a pesar de ciertos indicios positivos- y consideran que las compañías croatas no son competitivas, que el sector público es poco eficaz y que el país no ha aprovechado suficientemente los fondos europeos. 

Además, Croacia hace frente a un problema común en muchos países europeos, la falta de crédito bancario o el encarecimiento del capital hasta niveles muy altos.

“Croacia es el primer país que no ha logrado capitalizar su entrada en la UE. No hemos atraído inversiones extranjeras significativas ni hemos acelerado las reformas”, resume en la televisión pública HTV Zeljko Lovrincevic, un economista del Instituto Económico de Zagreb.

El Banco Central de Croacia sitúa al país como el peor de la UE, junto a Grecia, en cuanto al ambiente emprendedor, sobre todo, por al exceso de burocracia. La Comisión ha demandado a Zagreb rebajar su déficit por debajo del 3 % hasta 2016, lo que supondrá aplicar medidas de ajuste.

Croacia tiene también el desafío de diversificar su economía, que depende mucho del turismo, un sector que el año pasado aportó un 15 % al PIB del país.

Los analistas coinciden en que las privatizaciones tras la guerra (1991-1995) se hicieron en provecho personas cercanas al poder y no conforme a intereses económicos. Eso llevó al cierre de industrias que podrían haberse modernizado y servir en tiempos de crisis como fuerza para la recuperación.

Además, la corrupción también lastró la competitividad de la economía, según los expertos, especialmente durante el Gobierno del ahora encarcelado conservador exprimer ministro Ivo Sanader (2003-2009).

El Gobierno de centroizquierda liderado por el primer ministro socialdemócrata Zoran Milanovic esperaba que las cosas mejorasen tras la adhesión, pero la continuación de la crisis le ha pasado factura en las urnas.

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