El Constitucional anula definitivamente la ley del referéndum del 1-O

El pleno del Tribunal Constitucional considera nula, por inconstitucional, la ley del referéndum catalán de independencia del 1 de octubre, que ya había sido suspendida cautelarmente el pasado 7 de septiembre y que ahora es privada de cualquier legitimidad en una sentencia definitiva.
Edificio sede del Tribunal Constitucional en la calle Domenico Scarlatti de Madrid. Efe-Archivo/ Chema MoyaEdificio sede del Tribunal Constitucional en la calle Domenico Scarlatti de Madrid. Efe-Archivo/ Chema Moya

El fallo, adoptado por unanimidad, acepta el recurso del Gobierno contra la norma aprobada por el Parlament, que motivó la posterior convocatoria del 1-O.
En su recurso el Ejecutivo subrayaba la extraordinaria relevancia constitucional de sus impugnaciones ante una “de las mayores afrentas de la Constitución española que por parte de un Parlamento autonómico se puede concebir en un Estado democrático y de derecho”.
La norma anulada se denominaba literalmente “Ley del referéndum de autodeterminación” y, por ello, el alto tribunal se detiene a señalar que Cataluña no es sujeto de tal derecho.
La autodeterminación, entendida como derecho a promover y consumar su secesión unilateral del Estado, no está reconocida en la Constitución, y tampoco forma parte de nuestro ordenamiento jurídico por vía de tratados internacionales, dice.
Y luego el Tribunal recuerda que “el derecho de libre autodeterminación” de los pueblos que proclaman el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de Derechos Económicos y Sociales (ambos suscritos por nuestro país) ha quedado limitado en “diversas resoluciones inequívocas de las Naciones Unidas” a los casos de “sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras”.
Por otro lado, para el TC, la norma invade competencias estatales en materia de consultas de carácter referendario y vulnera, entre otros principios constitucionales, la supremacía de la Constitución, la soberanía nacional y la indisoluble unidad de la Nación española.
Además, el Tribunal considera que la ley en su conjunto es, “con toda evidencia, inconstitucional”, al contrariar explícitamente “principios esenciales de nuestro ordenamiento constitucional: la soberanía nacional, residenciada en el pueblo español, la unidad misma de la Nación constituida en Estado social y democrático de Derecho, y la propia supremacía de la Constitución”.
Respecto al referéndum de autodeterminación vinculante, el Tribunal afirma que “lo que a todos afecta, es decir, la permanencia o no de ese Estado común en que España quedó constituida, no podría, llegado el caso, sino ser reconsiderado y decidido también por todos; lo contrario entrañaría, con la ruptura de la unidad de la ciudadanía, la quiebra, en términos jurídico-constitucionales, de la Nación de todos”.
La sentencia reitera que la Constitución admite “su revisión total”, pero ésta sólo puede llevarse a cabo “en el marco de los procedimientos de reforma” que el texto constitucional prevé.
“Otra cosa supondría -añade la sentencia- liberar al poder público de toda sujeción a Derecho, con daño irreparable para la libertad de los ciudadanos”. Esto último, concluye, es “lo que ha consumado el Parlamento de Cataluña al aprobar la ley impugnada”.
Así, el Parlamento de Cataluña, con “desconocimiento pleno” de la lealtad constitucional y del principio democrático, “se ha situado por completo al margen del Derecho”, dice también.
El TC admitió a trámite en septiembre cuatro recursos presentados por el Gobierno contra las resoluciones adoptadas por el Parlament y el Govern: la ley en la que se basó el referéndum; el decreto de convocatoria, y las normas que los completaban.
La sentencia del TC se refiere a la ley del Parlament que hizo posible el resto de las normas encaminadas a la celebración del referéndum de independencia.EFE

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Publicado en: Análisis