Congreso PP: un mapa repartido entre las dos candidatas y un voto imprevisible

Aunque el PP vive un proceso inédito de elección de líder y nadie sabe lo que harán con su voto secreto los afiliados, las candidaturas han medido su pulso por territorios y han dibujado un mapa muy repartido entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, con el apoyo a Pablo Casado como el más imprevisible.
La candidata a la presidencia del PP Soraya Sáenz de Santamaría en un acto con militantes del partido en Alicante. EFELa candidata a la presidencia del PP Soraya Sáenz de Santamaría en un acto con militantes del partido en Alicante. EFE

Patricia de Arce

El análisis se concentra, sobre todo, donde lo hace el mayor número de inscritos. Porque en solo seis comunidades -Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla la Mancha y Galicia- se encuentran 46.766 inscritos, el 70 % del total de afiliados que podrán votar.

El andaluz Juanma Moreno, que dirige la organización con mayor número de militantes y también con más inscritos para votar el jueves -11.658 de los 66.706 apuntados en toda España- ha confirmado su apoyo a Soraya Sáenz de Santamaría.

La exvicepresidenta cuenta con los militantes y cargos más fieles a Juanma Moreno, presidente regional del partido, quien siempre ha estado en el entorno de Sáenz de Santamaría y en su momento no contó con el favor de Cospedal para ser ‘barón’.

Pero la secretaria general tiene también muchos apoyos en Andalucía, donde entre otros valedores cuenta con Juan Ignacio Zoido.
La región estaría dividida entre las dos, pero Pablo Casado quiere también morder una parte y ha ganado apoyos, como el del alcalde de Jaén, que pueden ayudarle a sumar votos.

La segunda región en número de inscritos para votar es Madrid -9.944 afiliados- y, según las fuentes consultadas, se la repartirían Cospedal y Casado.

La secretaria general cuenta con el apoyo del presidente autonómico, Ángel Garrido, y del actual responsable del partido, Pío García Escudero. Y Casado tiene el favor de los jóvenes pero también, aseguran sus rivales, le apoya en la sombra quien lo fue todo en Madrid y ahora está fuera de la política: Esperanza Aguirre.

En la Comunidad Valenciana -8.964 inscritos- tanto el entorno de Cospedal como el de Sáenz de Santamaría se arrogan el éxito, en esta región, en la que la presidenta del partido, Isabel Bonig, no ha dado pistas de sus preferencias. Sin embargo, la exvicepresidenta cuenta con el apoyo de los tres presidentes provinciales.

Castilla y León, la cuarta comunidad en número de inscritos para votar -6.785- es, según coinciden en apuntar varias fuentes, territorio de Soraya Sáenz de Santamaría. Aunque Pablo Casado, diputado por Ávila, tiene también sus apoyos.

María Dolores de Cospedal tendrá en su región, Castilla-La Mancha, la victoria más incontestable de todas. Además ha logrado que la participación aumente en un 35 % respecto al congreso regional del partido, con un total de 4.851 afiliados inscritos.

La ex ministra de Defensa y secretaria general del partido ha recibido además el apoyo público del presidente del PP extremeño, José Antonio Monago, -1.696 inscritos para votar en su región.-

Galicia es la gran incógnita después de que su líder, el presidente autonómico Alberto Núñez Feijóo, declinara presentarse a la sucesión en el liderazgo del PP, para la que era favorito. La reducida participación -4.564 inscritos en un censo de más de 100.000- da idea del desencanto que produjo la decisión del presidente gallego entre la militancia regional.

El presidente de la Xunta ha recibido a todos los candidatos, pero a quien ha dedicado más tiempo y más halagos en esta campaña ha sido a Cospedal.

Lo que ocurra en esas comunidades marcará probablemente el resultado de la primera vuelta de las primarias, aunque no se puede desdeñar el peso que tendrán las regiones con más de 2.000 inscritos -Baleares, Canarias, Asturias, Murcia, Aragón y La Rioja- y en las que no hay tampoco aparentes favoritos.

En resumen, Cospedal y Sáenz de Santamaría parecen las mejor situadas entre los dirigentes y cargos del partido para pasar a la segunda fase, con la suerte de Pablo Casado ligada a los apoyos que pueda reunir entre las bases del partido y el resto de aspirantes, José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández y Elio Cabanes, aparentemente condenados a jugar un papel menor.