Congreso PP: los compromisarios, un cuerpo electoral difícil de interpretar

El próximo 20 de julio 3.134 compromisarios decidirán quien sucederá a Mariano Rajoy al frente del PP, pero la ausencia de vinculación directa con los candidatos de estos representantes y las variables que pueden decantar su voto alimentan la incertidumbre sobre el desenlace del proceso.
Fotografía facilitada por el Partido Popular de sus candidatos a la presidencia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado (d), duranteFotografía facilitada por el Partido Popular de sus candidatos a la presidencia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado (d), durante una cena del Grupo Popular en Madrid. EFE

Carlos Moral

La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría ganó la votación entre los afiliados con una ventaja de 1.500 votos y un par de puntos porcentuales sobre Pablo Casado. Sin embargo, el vicesecretario de Comunicación del partido confía en ser la opción favorita de los que el 5 de julio apoyaron a María Dolores de Cospedal -casi un 26 %-, y a José Manuel García Margallo -1,18 %-.

Tanto Cospedal como Margallo han mantenido una rivalidad más o menos explícita con Sáenz de Santamaría en los últimos años y una primera lectura apuntaría a que sus votos irán a parar a su adversario en la segunda vuelta, lo que garantizaría la victoria de Casado.

Sin embargo, ni la premisa de que los apoyos de Cospedal y Margallo irán a Casado puede darse por segura, ni el voto de los compromisarios coincidirá necesariamente con lo que votaron los afiliados en sus respectivas circunscripciones el pasado 5 de julio. Al no ser los compromisarios representantes directos de los candidatos, en el sentido final de su voto pueden influir factores diversos, entre ellos la decisión de la dirección territorial.

Otro elemento que introduce incertidumbre en el resultado es que no hay equivalencia entre el número de compromisarios y el número de afiliados que votaron en cada territorio el 5 de julio.

El ejemplo de Madrid ilustra estas complejas variables: Pablo Casado obtuvo el 14,2 % del total de sus votos entre los afiliados madrileños, pero los compromisarios elegidos en Madrid son solo el 7,9 % de los que acudirán al Congreso. Por otra parte, el presidente autonómico, Ángel Garrido, apoyó el 5 de julio a Cospedal y ahora algunas fuentes indican que podría respaldar a Sáenz de Santamaría.

No sería el único caso: el presidente de Ceuta, Juan José Vivas, también partidario de Cospedal, ha anunciado que en el Congreso optará por la exvicepresidenta, y otros cargos y compromisarios podrían decantarse también por ella aunque inicialmente estuvieran al lado de la secretaria general del partido.

Las opciones de Casado pasan, en cualquier caso, por captar los votos de los compromisarios partidarios de Cospedal, y a ello ha dedicado sus esfuerzos en los últimos días, convencido de que aglutinar el voto contrario a Sáenz de Santamaría le dará la victoria. Desde su candidatura cifran en más de 2.000 los apoyos con los que ya cuenta, lo que le daría una holgada victoria. El equipo de la exvicepresidenta también se atribuye una amplia ventaja.

El cuerpo electoral del Congreso

De los 3134 compromisarios que decidirán en el Congreso del 20 y 21 de julio, 522 son compromisarios natos, por su posición en el partido, y 2.612 fueron elegidos el 5 de julio a la vez que en otra urna se elegía a los aspirantes a liderar el PP.

Para la asignación del número de compromisarios elegidos por circunscripción se siguió un doble criterio: el 75 % de acuerdo al censo de afiliados del partido y el 25 % restante según los resultados de las últimas elecciones.

Con estos parámetros, son seis las autonomías que concentran la mayoría de los compromisarios, cerca del 70 % total: Andalucía, que con 475 tiene el 18,2 %; Comunidad Valenciana, 349 y el 13,4 %; Galicia, 279 (10,7 %); Castilla y León, 278 (10,6 %); Madrid, 207 (7,9 %) y Castilla-La Mancha, 199 (7,6 %).

En Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla y León el 5 de julio la victoria fue para Sáenz de Santamaría; en Galicia y Castilla La Mancha para Cospedal; y en Madrid, para Casado.

Galicia, una circunscripción en la que la votación de los afiliados el 5 de julio fue escasa (menos del 7 % del total de sufragios), tendrá, sin embargo, un importante peso en la decisión final, pues aporta el 10,7 % de los compromisarios que participarán en el cónclave.

Por ello, podría resultar determinante la decisión del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que declinó presentarse a suceder a Mariano Rajoy pese a ser el máximo favorito. Sin embargo, hasta ahora el líder gallego no ha tomado partido por ninguno de los aspirantes.