A propósito de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos

Las Comisiones Delegadas del Gobierno son órganos colegiados del Gobierno creadas mediante Real Decreto con el objetivo de estudiar asuntos que tengan relación con varios Departamentos ministeriales y por tanto requieran el análisis por parte de determinados miembros del Gobierno, y secretarios de Estado en su caso, con el fin de elaborar una propuesta conjunta previa a su resolución por el Consejo de Ministros, o alcanzar acuerdos si no fuera necesaria la elevación a Consejo de Ministros.
Blanca Fernández Barjau, ex subdirectora general de la Secretaría Técnica de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.Blanca Fernández Barjau, ex subdirectora general de la Secretaría Técnica de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.

Blanca Fernández Barjau, ex subdirectora general de la Secretaría Técnica de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (2005-2008) y actual subdirectora de Ordenamiento Jurídico del Ministerio de Economía y Empresa

 

El número y materias que ocupan dichas Comisiones ha variado en el tiempo dependiendo lógicamente de la organización ministerial vigente, así como de las prioridades que fije el Gobierno en cada momento.

A modo de ejemplo, estos últimos años se han creado comisiones delegadas para política autonómica, inteligencia, política científica y tecnológica, igualdad, cambio climático…

Destaca entre las anteriores la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, con una larga tradición, ligada en sus inicios al Ministerio de Planificación del Desarrollo, a la que le correspondía la función orientadora y coordinadora de la planificación de la actividad económica y social.

Para cumplir con esta función, componen dicha Comisión los ministros con competencias en asuntos cuya regulación suele conllevar repercusiones económicas, como hacienda, fomento, trabajo, seguridad social, industria, energía, turismo, agricultura, telecomunicaciones, comercio, vivienda, medio ambiente…

Desde la creación del Ministerio de Economía por el Real Decreto 1558/1977 al que se le asigna como “misión fundamental establecer las líneas directrices de la política económica general, la programación a corto y medio plazo y el estudio y propuesta de las medidas que hagan aconsejables la buena marcha de la economía nacional”, el protagonismo en la presidencia y secretaría de dicha Comisión pasó al Ministro de Economía y al Secretario de Estado de Economía respectivamente.

El Real Decreto 1886/2011, de 30 de diciembre, por el que se establecen las Comisiones Delegadas del Gobierno, vino a cambiar este funcionamiento al otorgar la presidencia de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos al presidente del Gobierno y las funciones de secretaría al Director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno.

La presidencia y secretaría de esta Comisión juegan un papel clave, incluso previo a la propia reunión, para asegurar que el enfoque de las iniciativas ministeriales tenga encaje en la política económica del Gobierno o reorientarlo en caso contrario para asegurar la coherencia de la política económica.

En efecto, tienen la capacidad para impulsar el análisis de los impactos que pueden tener las iniciativas y propiciar las negociaciones entre los ministerios “económicos”, y ello desde las etapas tempranas de la tramitación, lo que permite un análisis en profundidad y realizar las modificaciones necesarias en las iniciativas presentadas con el objetivo anteriormente mencionado.

Desde este punto de vista, la composición que se puso en marcha en 2012 suscita dudas en cuanto a su superioridad frente a la anterior composición para contribuir a la coordinación de la política económica.

Así, con anterioridad a 2012, la presidencia de la Comisión por parte del vicepresidente Económico del Gobierno o del ministro de Economía aseguraba abordar los asuntos desde una perspectiva económica y la consecución de consensos atendiendo a esta perspectiva, dejando la consideración de otros aspectos a una segunda instancia que era el Consejo de Ministros.

Frente a este escenario, la presidencia de la Comisión por parte del presidente del Gobierno la convierte en un Consejo de Ministros reducido, en el que, por su propia composición, tienen cabida consideraciones de tipo no económico y sobre todo las iniciativas se abordan en fases tardías de su tramitación. En este contexto, no se comprende bien el valor añadido que puede aportar esta Comisión.

A la luz de todo lo anterior, la nueva composición de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos establecida en el Real Decreto 594/2018, de 22 de junio, es una buena noticia por cuanto debería impulsar el análisis económico de los impactos de las iniciativas ministeriales contribuyendo así a una mejor coordinación de la política económica.

 

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.