CHINA GENÉTICA

Científico chino justifica manipulación genética y dice que hay otro embarazo

El científico chino He Jiankui justificó la "validez" de haber creado los primeros bebés genéticamente modificados del mundo sin ningún tipo de respaldo institucional y anunció que existe otra mujer embarazada de un embrión cuyos genes también se han modificado.
Un científico trabaja en un laboratorio. EFE/ArchivoUn científico trabaja en un laboratorio. EFE/Archivo

He anunció este 26 de noviembre que había utilizado la técnica CRISPR/Cas9 en dos gemelas para hacerlas resistentes a enfermedades como el VIH, revelación que generó controversias y dudas tanto de la opinión pública como de la comunidad científica dentro y fuera de China.
“El estudio ha dado resultados efectivos y ha sido entregado para su revisión” a la comunidad científica, afirmó He.
El genetista -que reconoció que su experimento no estaba avalado por ninguna institución oficial- aseguró que las gemelas supuestamente editadas genéticamente, Lulu y Nana, “nacieron sanas y felices”, gracias a la fertilización in vitro con tecnología de modificación genética “que evitará que se infecten con el VIH”.
Sin embargo, a continuación anunció que va a hacer una pausa en sus ensayos clínicos “debido a las controversias” que han suscitado.
El científico se mostró “orgulloso” por el uso de la técnica de edición genética CRISPR/Cas9 y recalcó que el estudio no tenía el objetivo de eliminar enfermedades genéticas, sino de “dar a las niñas la habilidad natural” para resistir a una posible futura infección del VIH.
De una forma bastante vaga, indicó que él mismo financió el experimento, que “no se llevó en secreto” y que informó sobre él a científicos de China, Estados Unidos y Reino Unido, aunque no citó ningún nombre.

Cautela y repulsa

Las autoridades chinas han anunciado que están “muy preocupadas” por el caso, que abordarán “seriamente” una vez clarifiquen lo ocurrido.
El viceministro de Ciencia y Tecnología chino, Xu Nanping, recordó que China limita la investigación in vitro de células madre embrionarias humanas a un máximo de 14 días de acuerdo con unas directrices éticas emitidas en 2003.
Más de 120 académicos de la comunidad científica china señalaron en una declaración emitida en Sina Weibo, el equivalente chino de Twitter, que “cualquier intento” de hacer cambios en los embriones humanos mediante modificaciones genéticas es “una locura” y que dar a luz a estos bebés conlleva “un alto riesgo”.
A nivel global, la revista Nature se sumó al debate y sostuvo que el anuncio ha provocado “indignación” entre la comunidad científica internacional y que, de ser cierto, “representaría un salto significativo en el uso de la modificación del genoma humano”.
Nature apuntó que este tipo de herramientas sólo se habían usado hasta ahora para estudiar su beneficio en la eliminación de mutaciones causantes de enfermedades, y agregó que la comunidad científica “ha estado pidiendo desde hace tiempo” la creación de directrices éticas, mucho antes de que surgiera un caso como éste. EFE