China y Latinoamérica, de la afinidad ideológica al negocio estratégico

El inicio de las obras para el Canal de Nicaragua por parte de una empresa china, tal vez la más icónica infraestructura que se emprende en la América Latina del siglo XXI, simboliza como nunca el rápido posicionamiento de China como potencia comercial e inversora en el subcontinente.
El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega (i) junto al presidente de la compañía china HK Nicaragua Canal Development Investment Co. Limited (HKND GEl mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega (i) junto al presidente de la compañía china HK Nicaragua Canal Development Investment Co. Limited (HKND Group), Wang Jing (d). EFE/Archivo/Mario López

Antonio Broto 

Estados Unidos y España, que comparten con Latinoamérica una larga historia de altibajos, ven con inquietud este desembarco chino, que en solo 10 años ha conseguido acercar sus cifras de inversión y comercio en el subcontinente a las españolas y estadounidenses, aunque aún sigue por detrás de ambos.

Durante décadas, la relación entre China y Latinoamérica se limitó a la retórica de la amistad entre Pekín y los no alineados, o también al apoyo, con palabras más que con hechos, a movimientos revolucionarios en la región. Esto cambió a partir del viaje del presidente chino Hu Jintao a Brasil, Argentina, Chile y Cuba en el año 2004, fecha que para muchos observadores marca un hito en las relaciones entre dos mundos lejanos pero con intereses poderosamente complementarios.

La inversión china en la región pasó de 1.000 millones de dólares en 2003 a 87.800 millones en 2012, y solo la construcción del canal de Nicaragua ya supone otros 40.000 millones.

La presencia china a veces enfrenta tensiones, como se vio con el accidente este mes en las obras de Coca Codo Sinclair, donde murieron 13 trabajadores, o en Perú, donde ha habido enfrentamientos entre comunidades indígenas y firmas mineras chinas.

Colectivos afectados por esta creciente presencia hablan a veces de “neocolonialismo” de China en Latinoamérica, de forma similar a como se etiqueta en ocasiones la fuerte apuesta del país asiático en África. Otros matizan que los tiempos han cambiado y los gobiernos del continente tienen la madurez necesaria para buscar el beneficio mutuo.

– Accede al contenido completo y obtén más información escribiéndonos a efeanalisis@efe.es 

Etiquetado con: , , , ,
Publicado en: Análisis