China mueve la primera ficha en su batalla a la presidenta electa de Taiwán

China ha movido la primera ficha en su pulso con la presidenta electa de Taiwán, Tsai Ing-wen, al restablecer los lazos diplomáticos con Gambia, otrora aliado taiwanés, lo que establece un nuevo paradigma en las relaciones Pekín-Taipei.
El presidente chino, Xi Jinping, que hoy se ha entrevistado con su homólogo taiwanés, Ma Ying-jeou, en Singapur. EFE/Archivo/Guillaume HorcajueloEl presidente chino, Xi Jinping, que hoy se ha entrevistado con su homólogo taiwanés, Ma Ying-jeou, en Singapur. EFE/Archivo/Guillaume Horcajuelo

 

Francisco Luis Pérez

 

El actual acercamiento entre China y Gambia, que rompió las relaciones con Taiwán en 2013, contiene un claro mensaje para Taipei, ya que interrumpe la tregua en la disputa por aliados a ambos lados del estrecho de Formosa, vigente desde la subida al poder del aún presidente Ma Ying-jeou en 2008.
La aparente ruptura del pacto “busca presionar a Tsai para que se mantenga en el marco de una China (Taiwán es parte de China) y mostrar el poderío y capacidad chinos de estrangular el espacio y visibilidad internacional de Taiwán”, dijo a Efe un profesor de Estudios Estratégicos de la Universidad Tamkang, Alexander Huang.
Tsai ganó los comicios taiwaneses de enero al frente del independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), que se niega a aceptar que la isla es parte de China.
El momento en que China restablece los lazos con Gambia, durante los últimos coletazos del mandato de Ma, quien acepta el Consenso de 1992 -una versión del principio de “una sola China”-, indica que Pekín también quiere atacar “la actual diplomacia viable” del dirigente, señaló Huang.
El presidente Ma dijo que Taiwan estaba al tanto de las negociaciones entre China y Gambia y que habían advertido a Pekín de los efectos negativos de tal acción en las relaciones bilaterales.
Por su parte, un portavoz de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang, dijo que la vuelta a las relaciones con Gambia, país con el que Pekín rompió en 1995, cuando la nación africana estableció lazos con Taiwán, no va “dirigida contra nadie”.
Pero el momento en el que se retoman ha sorprendido en Taipei, ya que es muchos antes de lo que expertos habían vaticinado.
También ha sido inesperado que Pekín haya dado el paso cuando aún sigue en el poder Ma, promotor de los lazos con Pekín y quien aceptó que la isla es parte de China y que auspició la teoría de “una China, respectivas interpretaciones”.
El acercamiento de China a Gambia asesta un golpe a la diplomacia “flexible” del presidente, Ma Ying-jeou, y permite a la presidenta electa enmarcar este golpe como fracaso del actual gobierno.
Se trata, en cualquier caso, del inicio de un duro pulso entre Pekín y Taipei, en el que está en juego la estabilidad en el estrecho de Formosa, por donde transita gran parte de la producción mundial de alta tecnología y del suministro energético para Estados Unidos y otros países.
El 20 de mayo, Pekín observará con lupa el discurso inaugural de Tsai cuando asuma la presidencia de Taiwán, un cambio que también seguirá de cerca Estados Unidos, que ha mostrado su apoyo a la política de la presidenta electa de “respeto a la Constitución” taiwanesa y de “mantenimiento del statu quo” en el estrecho.
Pese al revés diplomático de Gambia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla asegura que los lazos con los 22 aliados diplomáticos de Taiwán, de los que 12 están en Latinoamérica y el Caribe, se mantienen estables por ahora, si bien poco se puede asegurar sobre el futuro. EFE 

 

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