China abre en Yibuti su primera base militar fuera de su territorio

China ha abierto oficialmente su primera base militar en el extranjero, en concreto en Yibuti, en el Cuerno de África, en coincidencia con el 90 aniversario del Ejército de Liberación Popular (ELP).
Dos mujeres que se dedican al cambio de moneda sonríen en un mercado de Yibuti.  EFE/Archivo/Mazen MahdiDos mujeres que se dedican al cambio de moneda sonríen en un mercado de Yibuti. EFE/Archivo/Mazen Mahdi

Este centro de “apoyo logístico”, que comenzó sus operaciones tras la llegada de los equipos enviados el pasado 12 de julio, respaldará a las tropas chinas que participan en misiones antipiratería, operaciones de paz y rescates en el golfo de Adén y la costa somalí.
Las autoridades inauguraron la instalación con una ceremonia a la que asistieron más de 300 personas, entre ellas, el ministro de Defensa de Yibuti o el subcomandante de la Armada china Tian Zhong, publica el Diario del Pueblo.
Yibuti es una pequeña república situada al sur del mar Rojo, entre Eritrea, Etiopía y Somalia, y con un gran valor geoestratégico.
Actualmente cuenta con bases militares de EEUU, Francia y Japón, que sirven entre otros objetivos para dar apoyo a navíos de guerra que escoltan a convoyes de ayuda humanitaria a diversos países de la región o vigilan las aguas de la zona contra la piratería marítima.
La inauguración de esta estratégica base militar coincide con el 90 aniversario del Ejército Popular Chino, una efeméride en la que el presidente del país, Xi Jinping, aprovechó para reivindicar el papel de las Fuerzas Armadas y advertir de que China está lista para “luchar contra cualquier invasión extranjera”.
En un discurso en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, sede del Legislativo, Xi consideró que el Ejército ha devuelto el honor a China como gran potencia y enfatizó que sus Fuerzas Armadas juegan un importante rol para mantener la paz mundial.
Desde que a finales de 2015 China manifestó su interés en abrir una instalación de este tipo, el Gobierno de Pekín ha insistido reiteradamente en que no se trata de una expansión militar, sino de una instalación para actividades internacionales y protección de las vías de comercio marítimo.
El movimiento parece responder a un cambio en el espíritu de la política de defensa de China, que adopta una visión más global e incorpora conceptos como la defensa de los intereses de ultramar.
Además la base en Yibuti podría convertirse en un bastión de los intereses comerciales chinos en el continente africano, así como una defensa de las enormes inversiones que ha desarrollado en los últimos años, y que podrían verse en peligro en caso de inestabilidad social o política.

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