El centro, un espacio político que busca dueño

Un precepto clásico de la política asegura que las elecciones se ganan en el centro. Durante décadas PSOE y PP se disputaron la victoria esforzándose por conquistarlo, pero la llegada de nuevas fuerzas, la fragmentación del voto y los cambios en el liderazgo de populares y socialistas han sumido ese espacio político en la incertidumbre.
Una mujer elige sus papeletas en un colegio electoral del barrio sevillano de Triana en las elecciones de diciembre de 2015. EFE/Archivo/Raúl CaroUna mujer elige sus papeletas en un colegio electoral del barrio sevillano de Triana en las elecciones de diciembre de 2015. EFE/Archivo/Raúl Caro

Carlos Moral

Aunque tres de los cuatro partidos mayoritarios apuntan de una forma u otra al centro a la hora de definirse -PSOE, PP y Ciudadanos- algunos de sus movimientos en los últimos meses han sido interpretados como un alejamiento de esa posición.

El último en aportar materia para el debate ha sido el PP, con la elección de su nuevo líder, Pablo Casado, leída por sus adversarios políticos como un giro del partido hacia el conservadurismo. Incluso su rival en las primarias, Soraya Sáenz de Santamaría, advirtió durante la campaña de que las elecciones se ganan “ocupando el centro” y no dirigiendo el partido a “una esquina”

En su campaña, Casado hizo bandera de la unidad de España, la familia y la reivindicación de las víctimas del terrorismo e incidió en asuntos que implican una crítica al Gobierno de su partido que encabezó Mariano Rajoy: bajada de impuestos, derogación de la actual ley del aborto y mayor contundencia en la actuación frente al secesionismo.

Casado, sin embargo, se ha esforzado en subrayar su perfil centrista. El día de su victoria, uno de sus primeros agradecimientos fue para Adolfo Suárez Illana, hijo de Adolfo Suárez, el político que encabezó la transición a la democracia y lideró dos partidos que se proclamaban de centro, UCD y CDS.

Solo unos meses antes de la elección de Casado, en abril pasado, la presentación por parte de Ciudadanos de la plataforma “España Ciudadana” también fue interpretada desde diversos sectores como un viraje hacia la derecha de la formación que encabeza Albert Rivera, que ya en su congreso de 2017 había suprimido las referencias a la socialdemocracia en su ideario, situándose en inequívoca competencia con el PP.

Tras la elección de Casado, Rivera ha subrayado el perfil liberal, progresista y europeísta de Ciudadanos en contraste con un PP que considera “escorado a la derecha”.

En el caso del PSOE, el giro hacia la izquierda fue uno de los argumentos en la campaña de Pedro Sánchez para recuperar el liderazgo del PSOE en las primarias celebradas el pasado año. Para los socialistas prima la necesidad de atraer votantes de Podemos, que en los comicios celebrados en 2015 y 2016 superó el 20 % de los sufragios y se acercó mucho al PSOE.

Incluso Podemos, hasta su Asamblea Ciudadana de 2017, declaraba un propósito transversal, superador del eje izquierda-derecha, aunque tras ese cónclave, conocido como Vistalegre II, se ha autoubicado claramente a la izquierda.

Desde la desaparición de Unión de Centro Democrático (UCD), la formación que gobernó los primeros años de la democracia -1977-1982-, el PSOE, tras su llegada al Gobierno en 1982, trató de ocupar parte de ese espacio, y el PP, sobre todo a partir de su refundación en 1989, inició un viaje al centro y luchó por dejar atrás la etiqueta que lo asociaba a la derecha.

De acuerdo con el último estudio del CIS, un 21,4 % de los electores se ubican a sí mismos en la posición 5 de una escala donde el 1 sería la extrema izquierda y 10 la extrema derecha. En el 6, la otra posición central, se sitúa el 8,1 % de los encuestados.

El centro contiene, por tanto, una nutrida bolsa de votantes que los partidos con vocación de gobierno no pueden ignorar. Además, hay una ventaja añadida: una posición central en el tablero político facilitar la posibilidad de articular acuerdos con otras fuerzas, imprescindibles en un momento como el actual, dominado por la fragmentación electoral.