Cavaco Silva deja la jefatura portuguesa

Aníbal Cavaco Silva cumple su último día como presidente de Portugal tras más de 20 años de intensa actividad política, 10 de ellos al frente de la jefatura del Estado y otros 10 como primer ministro.
Antonio Cavaco Silva deja la Presidencia de Portugal.EFE/Txema FernandezAntonio Cavaco Silva deja la Presidencia de Portugal.EFE/Txema Fernandez

Cavaco Silva (1939, Boliqueime, Algarve) ha sido presidente 10 años (2006-2016) y otros 10 primer ministro (1985-1995), lo que le convierte en el dirigente con más tiempo en cargos de máxima responsabilidad en las cuatro décadas de democracia portuguesa.

Figura histórica del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha), la buena fama de gestor de Cavaco Silva empezó a venirse abajo en su último y agitado mandato (2011-2016).

Se vio superado por el rescate financiero al país, la dimisión del gabinete del socialista José Sócrates, protestas sociales por los recortes, una crisis en el Gobierno conservador y, como colofón, la inédita alianza de izquierdas del actual Ejecutivo, que tuvo que aceptar contrariado.

Los que defendían al católico fervoroso Cavaco Silva como protector de los más estimados valores lusos, como la cultura del trabajo, la familia o la corrección moral, empezaron a quedarse sin argumentos.

El presidente mostraba su perfil más intervencionista, reflejado, por ejemplo, en el veto de leyes (capacidad que le otorga la Constitución).

No dio su visto bueno, imprescindible para que una ley entre en vigor, a 25 normas aprobadas en el Parlamento, récord entre los jefes de Estado lusos, como las que regulaban el matrimonio homosexual, los recortes a pensionistas y funcionarios, o el aborto.

Especialmente tensa fue la cohabitación que tuvo con el socialista José Sócrates, que culminó en 2011 con elecciones anticipadas, que ganó el conservador Pedro Passos Coelho, y con la firma de un doloroso rescate.

A pesar de los sobresaltos y las polémicas de su último mandato, nadie niega la marca que deja este presidente en la política lusa, bautizada ya como “cavaquismo”.

Pese a ser algo desconfiado y con poco don de gentes, los votantes apreciaban la fiabilidad del político, clave en la integración de Portugal en la Unión Europea (UE) en su época de primer ministro.

Permaneció en ese cargo una década (1985-1995), cuando Portugal vivió una fase de bonanza sustentada en el impulso de su ingreso en la UE y en la instauración de políticas que promovieron la iniciativa privada en detrimento del control estatal.

Antes, había sido ministro de Finanzas en 1980 durante el corto Gobierno del malogrado Francisco Sá Carneiro, época en la que aplicó medidas deflacionistas y de control del gasto público.

Hijo de un trabajador rural y casado con la filóloga María Alves da Silva, con la que ha tenido dos hijos, Patrícia María y Bruno, Cavaco Silva siempre enarboló la honestidad como su principal bandera política.EFE/Doc

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Publicado en: Protagonistas