Campaña oficialista por reelección presidencial en Paraguay deviene en escándalo político

Las miles de firmas recogidas por el gobernante Partido Colorado a favor de la reelección presidencial, presentadas como una abrumadora muestra de voluntad popular, han tenido un efecto bumerán en el oficialismo, sacudido por las denuncias de irregularidades y la investigación ordenada por la Fiscalía.
Campaña oficialista por reelección presidencial en Paraguay deviene en escándalo político

 José María Hernández 

 

Alrededor de 70.000 firmas, de las casi 360.000 reunidas, presentan irregularidades, según el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), y de ellas un millar pertenece a personas fallecidas, según los fiscales encargados del caso.

Las firmas abogan por el tratamiento en el Congreso de un proyecto de ley que habilite, por la vía de la enmienda constitucional, un referéndum para facultar la reelección presidencial, prohibida por la Constitución.

La iniciativa persigue que el presidente paraguayo, Horacio Cartes, pueda presentarse a un segundo mandato en las próximas elecciones generales, en 2018.

Sin embargo el objetivo ha quedado ensombrecido por la polémica que rodea a la campaña de firmas, que perdió legitimidad ante una gran parte de la opinión pública y de los partidos opositores ante las denuncias de manipulación.

Adjetivos como “bochornoso” han sido la constante en los titulares de los medios para ilustrar el desenlace de la campaña, que también ha tenido su derivación en los juzgados tras la denuncia del Partido Liberal, el principal de la oposición, por falsificación de firmas.

El presidente de la Comisión Permanente del Congreso, el diputado Ariel Oviedo, de la corriente disidente del coloradismo, que se opone a la enmienda constitucional como medio para permitir la reelección presidencial, dijo el lunes que la iniciativa ha dejado en ridículo a Paraguay.

La campaña fue organizada por “Honor Colorado”, el movimiento mayoritario dentro del partido y que está a favor de la reelección de Cartes, y que a mediados de mes presentó las firmas ante el TSJE para su verificación.
La entrega contó con una triunfalista puesta en escena en la que participaron el vicepresidente del país, Juan Afara, y el presidente del Partido Colorado, Pedro Alliana, quienes se fotografiaron ante las más de un centenar de carpetas que contenían las firmas.
Los promotores de la campaña, denominada “Que la gente decida”, hicieron énfasis en que las firmas superaban por mucho el mínimo de 30.000 que exige la ley a cualquier iniciativa popular que se presente en el Congreso para su tratamiento.
Insistieron también en que el aluvión de firmas reflejaba el deseo mayoritario de la ciudadanía para decidir en un próximo referéndum a favor o en contra de un segundo mandato presidencial.

Con la investigación de la Fiscalía la campaña sufre un descrédito que ya comenzó a ser avivado por el Partido Liberal, que denunció ante los tribunales a Alliana y a los senadores colorados Lilian Samaniego y Dario Monges por “hechos punibles de producción de documento no auténtico”.

Desde el coloradismo reconocieron “excesos” en la recogida de firmas en la seccionales, las oficinas del partido en las diferentes ciudades y departamentos.
Samaniego incluso se defendió atacando, y acusó a “infiltrados” de la oposición de introducir firmas falsas para contaminar la campaña.

Con ella el oficialismo buscaba aventajar a la oposición en la pelea que se dirime en el ambiente político paraguayo desde hace meses, y que tiene como caballo de batalla la reelección presidencial.

Mientras que el Partido Colorado sostiene que la enmienda constitucional, y el posterior referéndum, es un vía legítima, el Partido Liberal y otras formaciones parlamentarias minoritarias aseguran que viola la Constitución.

Estas formaciones afirman que el único camino legal para cambiar la Carta Magna y habilitar la reelección presidencial es la reforma constitucional y la convocatoria de una Convención Constituyente.

El Partido Liberal además subraya que la enmienda no puede ser tratada en el Senado hasta después de agosto, debido a que ya fue tratada y rechazada en agosto del pasado año.
Así las cosas, las espadas siguen en alto en Paraguay en un año electoral y en el que el Partido Colorado parece ir a por todas para lograr que Cartes pueda concurrir a las presidenciales de 2018.EFE/DOC

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Publicado en: Análisis