Calviño concentra el poder en un equipo económico que disipa incertidumbres

Pedro Sánchez ha querido disipar cualquier incertidumbre que pudiera suscitar el cambio de Gobierno en los mercados y la UE con el diseño de su equipo económico, dotado de una nueva estructura organizativa y que concentra el poder en Nadia Calviño, quien goza de excelente reputación en el mundo económico.
La nueva ministra de Economía del Gobierno de Pedro Sánchez, Nadia Calviño, saluda al rey Felipe VI, tras prometer du cargo hoy en el Palacio de laLa nueva ministra de Economía del Gobierno de Pedro Sánchez, Nadia Calviño, saluda al rey Felipe VI, tras prometer du cargo hoy en el Palacio de la Zarzuela. EFE

Carlos Moral

Calviño, ministra de Economía y antes responsable de Presupuesto de la UE, presidirá la Comisión Delegada para Asuntos Económicos y suyas serán las decisiones finales en la materia.

Además de Economía, seis ministerios quedan bajo su coordinación y tutela: Hacienda, dirigido por María José Montero; Fomento -José Luis Ábalos-; Industria -Reyes Maroto-; Trabajo -Magdalena Valerio-; Transición Ecológica -Teresa Ribera-; y Agricultura -Luis Planas-.

El poder otorgado a Calviño introduce un cambio relevante respecto a anteriores ejecutivos: durante el mandato de Mariano Rajoy la presidencia de la Comisión Delegada había quedado en manos del propio presidente del Gobierno y, en su ausencia, de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, encargados de dirimir las discrepancias entre los ministerios económicos, sobre todo Economía -Luis de Guindos- y Hacienda -Cristóbal Montoro-.

Tampoco hará sombra al trabajo de Calviño la Oficina Económica del presidente del Gobierno, que jugó un papel importante -a veces en confrontación con el Ministerio de Economía-, tanto en el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), como en el de Mariano Rajoy (2011-2018). Ahora este órgano autónomo pierde relevancia y rango -se convierte en dirección general-.

La confianza puesta en Calviño ha logrado, al menos de momento, el propósito buscado por Sánchez, puesto que la buena acogida a su nombramiento ha sido generalizada tanto en la UE como en el mundo financiero.

“Una garantía de que España seguirá aumentando su peso en las instituciones europeas”, dijo la presidenta del Banco Santander, Ana Botín. “Un activo positivo para España”, indicó uno de los vicepresidente de la CE, Jyrki Katainen. “Su nombramiento son buenas noticias, con una dilatada experiencia y conocimiento de las políticas europeas”, coincidió Miguel Arias Cañete, comisario europeo de Energía y Acción Climática y exministro del PP.

Más allá del mensaje de estabilidad transmitido, el Gabinete de Pedro Sánchez tendrá que afrontar difíciles retos económicos para los que solo tiene asegurado el exiguo apoyo de 84 de los 350 diputados. El primero será aprobar los presupuestos acordados por el Gobierno de Rajoy, que el PP enmendará en el Senado suprimiendo algunas de las partidas pactadas con los nacionalistas vascos, lo que devolverá la tramitación de las cuentas al Congreso.

El siguiente, pactar el techo de gasto para 2019, indispensable para certificar el cumplimiento de los objetivos marcados por la Comisión Europea. Si al final de este año el déficit público previsto no puede superar el 2,2 % del PIB, para 2019 tendrá que quedar por debajo del 1,3 %, lo que exige mantener el rigor presupuestario y la contención del gasto.

Una labor en la que resultará decisiva el Ministerio de Hacienda, dirigido por María José Montero, hasta ahora responsable del Gobierno andaluz en la misma materia. Montero será la encargada de controlar una de las partidas más destacadas, la de los gastos de las comunidades autónomas, cuyo sistema de financiación está pendiente de reforma.

La negociación del techo de gasto, que debe aprobarse en unas semanas, resultará determinante para el futuro del Gobierno. La primera oferta ha llegado de Ciudadanos, que se ofrece a pactar -también el Presupuesto de 2019- si Sánchez convoca elecciones en el plazo de un año. Si logra aprobar el techo de gasto, el Ejecutivo se garantizará un horizonte mucho más despejado.

Agenda digital

Otra materia que asumirá el Ministerio de Economía es la relativa a la agenda digital y a los asuntos de la sociedad de la información, hasta ahora vinculadas a Energía y Turismo, que dependerá de una de las dos secretarías de Estado del departamento. La otra será la Secretaría de Economía y Apoyo a la Empresa.

También dos secretarías de Estado tendrá el Ministerio de Hacienda: la de Hacienda y la de Presupuestos y Gastos; al igual que el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo -Comercio y Turismo- y el Ministerio de Trabajo -Migraciones y Seguridad Social,- en el que desaparece la secretaría de Estado de empleo.

Finalmente, dentro de los departamentos del área económica, el nuevo Ministerio de Transición Ecológica tendrá bajo su paraguas la Secretaría de Estado de Energía y la de Medio Ambiente; el de Fomento dispondrá de una sola: Infraestructuras, Transporte y Vivienda; y el de Agricultura deja de tener secretarías de Estado y pierde las competencias en materia de medio ambiente.

En suma, un diseño renovado de todo el área económica, con redistribución de competencias, garantías a Europa y el propósito de que su labor no sea provisional sino duradera