BREXIT UE

Bruselas enfría las propuestas británicas para evitar la frontera en Irlanda

El jefe negociador de la Comisión Europea (UE) para el "brexit", Michel Barnier, enfrió las propuestas británicas para un plan de contingencia en el que todo el Reino Unido siga en la unión aduanera temporalmente tras el periodo de transición y hasta que haya un acuerdo sobre la relación futura.
Ciudadanos a favor de la unión con la UE participan en una protesta frente al Parlamento en Londres (Reino Unido). EFE/ Andy RainCiudadanos a favor de la unión con la UE participan en una protesta frente al Parlamento en Londres (Reino Unido). EFE/ Andy Rain

por Laura Zornoza

Aunque insistió en que no se trata de un rechazo absoluto a la propuesta publicada ayer, sobre la que “las discusiones continúan”, Barnier fue tajante en afirmar que una solución “factible” para un territorio del tamaño de Irlanda del Norte “no lo es necesariamente para el conjunto del Reino Unido”, como planteó ayer Londres.

“El plan de contingencia no puede extenderse al Reino Unido en su conjunto porque ha sido diseñado para la situación específica de Irlanda del Norte”, zanjó Barnier en una rueda de prensa tras la ronda de negociaciones técnicas que se ha celebrado esta semana en Bruselas.

Barnier criticó además que Reino Unido caracterice este plan como “temporal” y se preguntó “cómo encaja” esa descripción con la necesidad de garantizar que no haya una frontera restrictiva en cualquier circunstancia, la posición que han defendido tanto la República de Irlanda como la UE en su conjunto.

“Hay que volver al pragmatismo. Los controles a los barcos causan menos problemas que los controles en una frontera terrestre de 500 kilómetros”, afirmó Barnier.

El francés se refirió así a la propuesta europea de mantener el mismo “alineamiento regulatorio” en toda la isla irlandesa y establecer la “frontera” en las aguas que les separan del resto del país en lugar de a través de una línea terrestre.

La Comisión Europea propuso esta idea en febrero en un primer borrador del acuerdo de salida, aunque se encontró con la oposición frontal de la primera ministra británica, Theresa May, que alegaba que esta disposición amenazaba “la integridad constitucional del Reino Unido”.

“Parece que el Reino Unido quiere mantener todos los beneficios de la relación actual pero saliendo de nuestro marco reglamentario, de nuestro marco de supervisión común y de su puesta en marcha”, criticó hoy Barnier, que se refirió a todas las propuestas británicas como “una forma de continuidad” respecto a su situación actual como Estado miembro.

Barnier instó al Reino Unido a “asumir las consecuencias” del referéndum de 2016 por el cual se aprobó el “brexit” y dijo que no se dejará intimidar por el “juego de acusaciones” de los dirigentes británicos que atribuyen al bloque europeo la responsabilidad sobre la decisión de abandonar la UE.

“Si queremos construir una nueva relación, hace falta una base de confianza y también de realismo sobre lo que será posible y lo que no”, incidió.

La UE insistió hoy en que las cuatro libertades de las que disfrutan los ciudadanos europeos (de bienes, personas, servicios y capitales) son “indivisibles” y subrayó que su propuesta “da respuestas a todas las preguntas”.

“En cuanto al alineamiento regulatorio, nosotros hemos sido pragmáticos y hemos desarrollado el sistema que menos problemas causa para empresas y ciudadanos en ambos lados”, afirmó Barnier.

El negociador europeo ya había apuntado que uno de los problemas de la última propuesta británica era que, al ser temporal, supondría que compañías e individuos necesitarían hacer cambios para adaptarse a la nueva situación más de una vez.

Bruselas esperaba que Londres tuviera lista una propuesta operativa para lidiar con la situación irlandesa antes de la cumbre de líderes europeos del 28 y 29 de junio, de forma que el acuerdo final pudiera acordarse en la cumbre de otoño, prevista para octubre, y los parlamentos europeo y británico tuvieran tiempo de ratificarlo antes de la salida efectiva el 29 de marzo de 2019.

Barnier se reunirá el próximo lunes con el ministro británico para el “brexit”, David Davis, pero cada vez parece menos probable que los líderes de los Veintisiete tengan para la cumbre una propuesta sobre Irlanda a la que dar luz verde.

A menos de tres semanas de la cita de junio, Barnier se mostró dispuesto a “aumentar el ritmo de las reuniones y negociaciones” con sus homólogos británicos e insistió en que “el tiempo sigue corriendo”. EFE

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Publicado en: Análisis