El “brexit”, ¿nueva oportunidad o desastre para las economías africanas?

Reino Unido dejará de ser miembro de la Unión Europea (UE) en marzo de 2019 y, si las negociaciones sobre el "brexit" no finalizan con un acuerdo, deberá replantear su estructura comercial a nivel internacional. Para ello, ya ha puesto sus miras en un continente que le es familiar: Africa.
La primera ministra británica, Theresa May, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el número 10 de Downing Street, en Londres (Reino Unido). La primera ministra británica, Theresa May, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el número 10 de Downing Street, en Londres (Reino Unido). EFE/Andy Rain

 

 

Víctor Escribano

 

La primera ministra, Theresa May, ha llevbado a cabo su primer viaje a Africa con tres destinos estratégicos: Nigeria, Sudáfrica y Kenia, tres de las principales economías del continente que, además, comparten pasado como antiguas colonias británicas.

Entre sus anuncios destacó el objetivo de convertirse en el principal inversor en Africa del G7 (grupo completado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos) para 2022, con un impulso de 4.000 millones de libras (unos 4.400 millones de euros).

Según los últimos datos de la ONU, en 2016 -último año computado- Reino Unido invirtió 55.000 millones de dólares (unos 46.930 millones de euros).

“El ‘brexit’ puede ser positivo para las economías africanas si aprovecha las ventajas que presenta. De todos modos, tenemos que aceptar el hecho de que el Reino Unido tendrá mucho cuidado a la hora de considerar acuerdos en este momento o tras las negociaciones con la UE”, explicó a Efe el director ejecutivo del gabinete estratégico African Liberty, Ibrahim Anoba.

De hecho, el panorama, en opinión de los expertos, no es tan halagüeño para un Reino Unido que tendrá que rehacer sus esquemas comerciales a nivel global como para Africa, que se sabe codiciada por las grandes economías mundiales.

“Los Gobiernos africanos podrían insistir más en solo firmar tratos altamente beneficiosos, teniendo en cuenta las alternativas presentadas por China, India y, últimamente, Israel. Estos tres países están pujando fuerte en Africa y el Reino Unido debería preocuparse porque las negociaciones podrían no ser lo de siempre”, apuntó Anoba.

Además de los acuerdos de cara a futuro, existe la posibilidad de que los países africanos comiencen a revisar algunos de los acuerdos existentes acuñados con el Reino Unido antes del “brexit”, y también con la UE.

“Creo que esto podría tener efectos en otros temas no económicos como la lucha contra el terrorismo, la crisis de la hambruna en el Sahel o la inmigración”, aseguró el analista de African Liberty.

De hecho, la UE podría revisar las sanciones contra países como Zimbabue, promovidas por Reino Unido, lo que repercutiría positivamente en su economía.

Sea como sea, más allá de un escenario donde todos pierdan como se puede dar en el caso de un divorcio sin acuerdo entre Reino Unido y la UE, Africa verá cómo uno de sus principales socios en Europa vuelve a estar disponible para el libre comercio, hasta ahora limitado por la mediación del bloque europeo.

“La UE, al igual que cualquier otro bloque económico, está más interesada en el comercio intracomunitario, incluso aunque implique que los Estados miembros se pierdan mejores tratos, como le ha pasado al Reino Unido con Africa”, apuntó Anoba.

Pese a estas perspectivas optimistas, el rotativo británico The Independent subrayó en su portada del miércoles que los acuerdos alcanzados por May con Sudáfrica, Mozambique, Lesoto, Namibia y Botsuana “replicaban las mismas condiciones de la UE sin ofrecer mejoras”.

Al nuevo escenario también hay que sumar el factor de que Africa, continente en el que la integración entre países no ha sido especialmente fuerte, está impulsando iniciativas como el Area Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA) o el Plan de Acción para impulsar el Comercio Intraafricano (BIAT).

“Esto también implica que los productos que busca Reino Unido, como el petróleo, tendrán más demanda doméstica, lo que puede implicar que el precio para el Reino Unido suba. Pero esto hace que todo sea más interesante y apropiado para que Africa aproveche al máximo las ganancias de unas relaciones que históricamente han sido unidireccionales”, advirtió el experto.

Pero no todas las voces se muestran convencidas por los supuestos beneficios de un Reino Unido fuera de la UE para Africa: algunos de los detractores afirman que, si el “brexit” afecta negativamente a la economía británica, la ayuda a Africa -Londres es uno de sus principales apoyos en términos humanitarios- podría desplomarse.

Asimismo, sobre el terreno comercial también podría haber consecuencias negativas: aunque quizá el consumo de productos africanos en Reino Unido podría aumentar, conviene no olvidar que Londres actúa como intermediario para comercializar exportaciones como el té de Kenia -industria en la que es uno de los líderes mundiales- en otros países de la Unión.

En este campo, las consecuencias ya son visibles: ante la perspectiva de un descenso de las ventas a Europa, el volumen de té keniano adquirido por Reino Unido cayó de 5,4 millones de toneladas a 3,1 millones entre los meses de marzo de 2016 y 2017.

En un artículo publicado en Africa Renewal, revista dependiente de la ONU, varios analistas predicen una caída del 0,1 % del PIB de Sudáfrica -principal socio comercial de Reino Unido en Africa- tras el “brexit”, así como efectos negativos en otras grandes economías del continente, como Nigeria, Kenia o Egipto. EFECOM

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Publicado en: Análisis