La banda terrorista ETA anuncia su final y su disolución

La organización terrorista ETA ha anunciado hoy en un comunicado el "final de su trayectoria" y el "desmantelamiento" total "del conjunto de sus estructuras".
 Vista de una pintada con el anagrama de ETA tachado, en 2011. EFE/Archivo/ Vista de una pintada con el anagrama de ETA tachado, en 2011. EFE/Archivo/

 

El comunicado, que ha sido dado a conocer sobre las 14.15 horas por el diario Berria y el portal Naiz.info, indica que su militancia ha “ratificado” la propuesta de la dirección de “dar por concluidos el ciclo histórico y la función de la organización”, por lo que “ETA da por concluida toda su actividad política” y “no será más un agente que manifieste posiciones políticas, promueva iniciativas o interpele a otros actores”.

El comunicado se ha acompañado de un vídeo en el que se escucha la voz de los históricos etarras Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera, y Marisol Iparraguirre, Anboto, leyendo en euskera y en castellano la declaración.

Además, el texto señala como reto “construir un proceso como pueblo que tenga como ejes la acumulación de fuerzas, la activación popular y los acuerdos entre diferentes, tanto para abordar las consecuencias del conflicto como para abordar su raíz política e histórica”.

Una vez disuelta ETA, la situación de los presos, es una decisión política que queda en manos del Ejecutivo central.

Entre las primeras reacciones, el Gobierno foral y los partidos presentes en el Parlamento de Navarra han valorado de forma unánime el esperado anuncio del desmantelamiento de ETA, si bien en algunos casos discrepan en la forma de hacerlo público por el “protagonismo” de la banda y en otros se apela al Estado a corresponder.

También, en declaraciones a los periodistas a su llegada al Legislativo foral para participar en el pleno, la portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, se ha mostrado expectante ante el anuncio, que espera que ponga “punto y final” al “mucho sufrimiento y dolor”, aunque también prevé “un camino largo que recorrer” hacia la paz.

Unas horas antes de conocerse el vídeo, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, aseguraba que, “haga lo que haga”, la banda terrorista ETA no va a encontrar ningún resquicio para la impunidad de sus crímenes y calificó de “propaganda” todos los movimientos que está protagonizando estos días.

El pasado 18 de abril, se conoció a través de la televisión pública vasca (ETB), que la organización anunciaría su disolución el primer fin de semana de este mes de mayo.

 

HISTORIA DE ETA (1959-2018)

ETA, que considera territorio vasco (Euskalherria), al País Vasco y Navarra, en España, y a las provincias de Baja Navarra, Lapurdi y Suberoa, en Francia, surgió en una fecha no determinada entre los años 1958 y 1959 como organización socialista revolucionaria de liberación nacional, aunque con el tiempo se impuso el componente nacionalista e independentista y el uso sistemático de la violencia.

Fruto de su actividad terrorista es, según el ministerio del Interior, el asesinato de 864 personas.

Su primera víctima mortal es la niña de veintidós meses Begoña Urroz, muerta el 27 de junio de 1960 por la explosión de una bomba en la estación de ferrocarriles de Amara (San Sebastián), aunque la banda siempre ha negado su autoría.

El asesinato del guardia civil José Antonio Pardines, el 7 de junio de 1968 por Txabi Echebarrieta, quien horas después murió en un enfrentamiento con la Guardia Civil cerca de Tolosa (Guipúzcoa), es el primer crimen reconocido por la banda.

ETA actuó por primera vez en Madrid el 20 de diciembre de 1973 y lo hizo con su atentado más espectacular: el asesinato del presidente del Gobierno, almirante Luis Carrero Blanco.

El debate interno generado por el atentado finalizó con la escisión de ETA en dos ramas: “milis”, partidarios de la insurrección popular, y “poli-milis”, mayoritarios y que apostaban por la violencia selectiva.

Las dos ramas continuaron por separado y sus atentados se superpusieron hasta 1982, cuando los “poli-milis” se disolvieron y se configuró lo que sería la dirección de una única ETA.

La primera operación importante contra ETA fue la desarticulación de su cúpula en 1969. Un año más tarde fueron juzgados 16 de sus miembros en el denominado “Proceso de Burgos” que acabó con la pena de muerte para seis de ellos, posteriormente conmutada por la de reclusión mayor.

El 29 de enero de 1981, ocho días después de ser secuestrado, apareció el cuerpo del ingeniero de la central nuclear de Lemoniz, José María Ryan. Su muerte culminaba la campaña contra la construcción de la planta nuclear.

En Argel tuvieron lugar en 1986 los primeros contactos de representantes del Gobierno español. Los contactos fracasaron y los siguientes se produjeron en 1989. Fueron las llamadas “conversaciones de Argel” que finalizaron con la vuelta a las armas de ETA. En años anteriores esa actividad había provocado sus mayores matanzas con el uso del coche-bomba, la más sangrienta la que acabó con la vida de 21 personas el 19 de junio de 1987 en un centro Hipercor de Barcelona.

El 23 de enero de 1995 ETA inauguró una nueva estrategia terrorista conocida como “socialización del sufrimiento” con el asesinato del concejal de San Sebastián y militante del PP, Gregorio Ordóñez. En años posteriores fueron asesinados 25 políticos.

ETA llevó a cabo en 1996 el secuestro más largo de su historia, el del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, liberado tras 532 días en un zulo. El último secuestrado fue el del concejal del PP en Ermua, Miguel Ángel Blanco, cometido el 10 de julio de 1997. Su posterior asesinato, provocó una ola de indignación y de movilizaciones conocido como “Espíritu de Ermua”, que hizo que ETA perdiera parte de su apoyo social.

La nueva situación llevó a ETA a declarar una tregua unilateral e indefinida el 16 de septiembre de 1998. ETA rompió la tregua el 3 de diciembre de 1999, tras acusar al PNV y EA de romper el Pacto de Estella (Lizarra). El 22 de marzo de 2006, la banda anunció un alto el fuego permanente. El año anterior el Congreso de los Diputados había aprobado una resolución que avalaba un hipotético diálogo del Gobierno con ETA si ésta abandonaba las armas.

La muerte de dos ecuatorianos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, al explosionar un coche bomba en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, puso fin a la tregua. El último asesinado, fue el gendarme francés Jean-Serge Nérin el 16 de marzo de 2010.

El 20 de octubre de 2011 ETA anunció “el cese definitivo de su actividad armada”, en una declaración que la banda calificó como “histórica” y en la que expresó su “compromiso claro, firme y definitivo” de “superar la confrontación armada”. EFE-doc

 

Etiquetado con: ,
Publicado en: Sin categoría

imagen

imagen