Avispa asiática, invasora y peligrosa

La avispa asiática ataca en grupo y puede ser muy agresiva si percibe peligro. Además es muy dañina para la apicultura y los cultivos.
Una 'Vespa Velutina', comunmente conocida como avispa asiática. EFE/Archivo/Lavandeira jrUna "Vespa Velutina", comunmente conocida como avispa asiática. EFE/Archivo/Lavandeira jr

La muerte de un hombre de 78 años ayer en O Porriño (Pontevedra) tras sufrir un ataque de avispas asiáticas pone de manifiesto la peligrosidad de esta especie invasora, que en los últimos años se está extendiendo por la península.

En noviembre de 2017 otro hombre, de 54 años, murió también en O Porriño tras ser atacado por un enjambre de avispas asiáticas.

La avispa de origen asiático Vespa velutina es una especie invasora que llegó al norte de España en 2010 desde Francia, a donde había llegado previamente desde China.

Esta avispa llegó a Europa en 2004, se sospecha que entre mercancías del continente asiático. Los primeros ejemplares se detectaron en Francia, y desde entonces ocupa ya prácticamente todo el territorio francés y se ha extendido por otros siete países europeos: España, Italia, Portugal, Alemania, Bélgica, Suiza y, puntualmente, Reino Unido.

En España está presente principalmente en la zona norte, desde Galicia hasta Cataluña. Ha colonizado Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Cataluña y se ha detectado en Navarra, La Rioja, Castilla y León, Extremadura y Baleares.

Este insecto, que se expande en España a un ritmo de unos 50 kilómetros al año, busca la humedad y las temperaturas suaves, lo que le acerca a las áreas urbanas y a la franja litoral.

Es de un tamaño mucho más grande que las avispas que conocemos, tiene un veneno más potente y la capacidad de picar más de una vez, además de una mayor capacidad de proliferación.

Construye su nido de hasta un metro de alto y 0,8 de diámetro próximo a viviendas.

No ataca si no se ve en peligro, pero cuando siente cualquier amenaza sobre su nido se defiende y puede llegar a ser muy agresiva, perseguir hasta una distancia mayor y con un ataque masivo.

Además del riesgo que supone su picadura para las personas, la avispa asiática causa estragos en el campo, ya que reduce las poblaciones de otros insectos y al acabar con las abejas afecta a los cultivos por la falta de polinización.

Se alimenta de insectos (hormigas, mariposas, pulgones, etc.) y sobre todo de abejas, a las que ataca con voracidad, capturando entre 25 y 50 abejas diarias. Además genera importantes perjuicios al sector apícola, dado que acaba con las colmenas en poco tiempo.

EFE/DOC

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