Atentados Cataluña: la situación a día de hoy

Ocho días después de los atentados de Cataluña, el mayor ataque yihadista sufrido por España desde el 11 de marzo de 2004, la investigación avanza y Barcelona vuelve a la normalidad. Éste es el resumen de lo sucedido desde entonces:
Efectivos policiales en el lugar del atentado ocurrido en las Ramblas de Barcelona, un atropello masivo en el que una furgoneta ha arrollado a varios Efectivos policiales en el lugar del atentado ocurrido en las Ramblas de Barcelona, un atropello masivo en el que una furgoneta ha arrollado a varios peatones que paseaban por la zona. EFE/Quique García

Víctimas

Quince personas murieron en los atentados, trece a consecuencia del atropello masivo en la Rambla de Barcelona causado por una furgoneta en la tarde del 17 de agosto; otra, apuñalada minutos después por el conductor de la furgoneta para robarle el coche; y la última, en el ataque de Cambrils (Tarragona) perpetrado por los terroristas a primera hora de la madrugada siguiente.

Seis de las víctimas mortales eran de nacionalidad española, tres italiana, dos portuguesas, y el resto, de Bélgica, Canadá, Estados Unidos y una con doble nacionalidad australiana-británica. Entre los muertos había dos niños de tres y siete años.

Los atentados provocaron más de 130 heridos, la mayoría en Barcelona y 5 en Cambrils. A fecha 25 de agosto, permanecen ingresadas en centros hospitalarios 27 personas, seis de ellas en estado crítico.

La célula terrorista

La célula yihadista estaba formada al menos por una decena de terroristas, todos nacidos en Marruecos, y la mayor parte con residencia en Ripoll (Girona). Abdelbaki Es Satty, que fue imán en esta localidad gerundense, era su presunto cerebro, y entre sus componentes había cuatro parejas de hermanos.

Ocho de los terroristas han muerto, seis abatidos por las fuerzas de seguridad y dos en la explosión de un chalé en Alcanar (Tarragona), el 16 de agosto, la noche anterior al ataque de La Rambla, cuando preparaban ertefactos explosivos.

En Alcanar murieron el iman de Ripoll Abdelbaki Es Satty y Youssef Aallaa.

En Cambrils, los Mossos abatieron a cinco terroristas momentos después de que arrollaran con su vehículo a seis personas: eran Moussa Oukabir, los hermanos Mohamed Hychami, Omar Hychami, Said Aallaa y Al Houssaine Abouyaaqoub.

El 21 de agosto los Mossos abatieron a Younes Abouyaaqoub, presunto conductor de la furgoneta de La Rambla, cuando después de cuatro días huido se hallaba agazapado en unos viñedos entre los municipios barceloneses de Sadurní d’Anoia y Subirats.

Otros cuatro presuntos terroristas fueron detenidos por la policía autónoma catalana. Dos de ellos han ingresado en prisión, Mohamed Houli Chemlal, herido en la explosión de Alcanar, y Driss Oukabir, que alquiló la furgoneta utilizada en el ataque de Barcelona. En libertad han quedado Mohamed Aallaa y Salah El Karib.

Coordinación policial

Tanto el Gobierno central como la Generalitat han subrayado la colaboración entre los cuerpos de seguridad, pero desde las asociaciones policiales se han denunciado deficiencias.

El 22 de agosto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunciaron “exclusión” y “aislamiento” de la investigación de los atentados.

Los sindicatos de los Mossos d’Esquadra consideran estas quejas “fuera de lugar” y políticas.

En el centro de la polémica se sitúa la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona), la noche anterior al ataque de Barcelona. Inicialmente se atribuyó al gas, pero después se determinó que se produjo cuando los terroristas manipulaban explosivos. AUGC cree que si se hubiera dejado trabajar al instituto armado en Alcanar “todo se podría haber atajado mucho antes”.

El cerebro de los atentados

Las fuerzas antiterroristas consideran que el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty es el cerebro del ataque yihadista y quien logró radicalizar a los jóvenes terroristas.

Abdelbaki Es Satty fue condenado en 2010 a cuatro años de prisión por tráfico de drogas y cumplió condena en la cárcel de Castellón hasta abril de 2014. En 2015 un juzgado castellonense anuló una orden de expulsión contra él al considerar que había demostrado su “evidente arraigo laboral y esfuerzos para integrarse” en España.

La infraestructura

El chalé alquilado en Alcanar (Tarragona) era el lugar destinado por los terroristas a fabricar explosivos, mientras que una masía abandonada de Riudecanyes (Tarragona) era su centro de seguridad para refugiarse o reunirse, según fuentes de la investigación.

La célula preparaba una acción de gran envergadura en Barcelona contra la Sagrada Familia o algún otro monumento.

Los terroristas podrían haber fabricado en Alcanar entre 100 y 150 kilos de explosivo TATP, conocido como “la madre de Satán”.

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