Argentina se apunta inflación más alta desde 2002, pero cederá en breve

El índice de inflación que Argentina usa provisionalmente como referencia arrojó en abril una subida interanual del 40,5 %, la más alta desde la crisis de 2002, pero el Gobierno y los analistas coinciden en pronosticar que la tendencia al alza se revertirá en breve.
El precio de los combustibles está al alza en Argentina a causa de la corrección cambiaria. En la imagen,  Estación de servicio en el centro de BueEl precio de los combustibles está al alza en Argentina a causa de la corrección cambiaria. En la imagen, Estación de servicio en el centro de Buenos Aires. EFE/Archivo/David Fernández

Natalia Kidd

De acuerdo al índice de precios de Buenos Aires, que se utiliza con referencia hasta que el ente de estadísticas de Argentina vuelva a difundir uno de escala nacional, marcó para abril un alza del 6,5 % respecto a marzo y una inflación acumulada en el primer cuatrimestre del 19,2 %.

Los precios en Argentina se aceleraron desde la fuerte devaluación registrada en diciembre, tras la decisión del Gobierno de Mauricio Macri de poner fin a cuatro años de restricciones cambiarias, a lo que se sumó una fuerte subida en las tarifas de los servicios públicos.

“Casi dos tercios de la inflación de Buenos Aires del último mes obedeció a los ajustes tarifarios puntuales, que se suponen son los últimos de este año”, dijo a Efe Martín Polo, analista de la consultora privada Analýtica, quien destacó que la de abril fue la inflación más alta de 2002, año en que los precios al consumidor subieron un 41 %.

Según el experto, con todo, se observan algunas cuestiones “alentadoras” en cuanto a la dinámica que tienen los precios, “con una importante desaceleración en los precios de los alimentos”, que aumentaron el 1,8 % respecto de marzo, la subida más baja desde octubre de 2015.

Polo destacó que el comportamiento de los valores de los alimentos siempre marca tendencia para el resto de los componentes que se tienen en cuenta para medir la inflación, por lo que se espera “una inflación claramente descendente de aquí a los próximos doce meses”.

“Mayo todavía va a ser un poco caliente por el arrastre de los ajustes tarifarios. Pero a partir de junio y julio ya vemos una situación mucho más relajada en términos de inflación. Las variables permiten prever un segundo semestre con una inflación promedio mensual por debajo del 2%”, dijo Polo, que pronostica que Argentina terminará 2016 con una inflación anual del 37 %.

Fausto Spotorno, economista jefe de la consultora Orlando Ferreres, coincide con este pronóstico: una inflación para 2016 del 37,3 % frente al 27,9 % de 2015, pero en desaceleración para los próximos meses.

Spotorno explicó a Efe que uno de los indicios positivos es el de la inflación subyacentes -medición que no tiene en cuenta bienes y servicios de alta volatilidad en sus precios-, que registra “una desaceleración bastante importante”.

“Es verdad que para el costo de vida esto no importa mucho. Pero para la política monetaria es un buen indicador de la tendencia que lleva la inflación núcleo. En breve, la inflación total debería ir hacia esos niveles”, señaló.

Spotorno apuntó que la política del Banco Central, con tasas de interés alta, hace crecer los depósitos, absorbiendo pesos del mercado, acotando el consumo y evitando que los precios suban.

“El consumo minorista cayó fuertemente porque muchos salarios aún no subieron y los precios sí. La caída en la capacidad de consumo está dada mucho más por una caída en el ingreso real, que por un tema de nivel de empleo”, afirmó.

Según Spotorno, los datos no muestran que haya una caída en el empleo, a contramano de lo que afirman sectores de la oposición, que bregan en el Parlamento por la aprobación de una ley que evite por seis meses los despidos mediante la imposición del pago de una doble indemnización a los trabajadores despedidos.

“El proyecto de ley es nefasto. Es una mala idea. Lo que debe hacer es estimular la contratación de gente”, consideró.
Polo coincide en que la ley, de aprobarse, puede evitar los despidos, pero “podría generar un gran problema en cuanto a la generación de nuevos puestos de trabajo”.

“Cada año unas 150.000 personas deben ingresar al mercado laboral por el crecimiento poblacional. Si no se crean nuevos puestos, esas personas que están buscando trabajo y no lo consiguen pasan a ser desocupadas. Y la economía argentina no está generando puestos de trabajo desde 2011. La clave para romper este círculo vicioso es la inversión”, afirmó Polo. EFE

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Publicado en: Análisis