Argentina acuerda pagar… para recibir

Argentina anunció ayer un acuerdo para refinanciar su deuda en mora con el Club de París, al que le reconoce todo lo que le debe, la friolera de 9.700 millones de dólares, pero a cambio se lleva la promesa de recibir recursos frescos vía inversiones en un momento financiero sombrío.
El ministro argentino de Economía, Axel Kicillof. EFE/Archivo/Carlos BrigoEl ministro argentino de Economía, Axel Kicillof. EFE/Archivo/Carlos Brigo

Natalia Kidd 

Lejos de la dureza de las negociaciones con los acreedores privados, de quienes se logró una quita del 65 % para reestructurar la millonaria deuda que cayó en cese de pagos con la crisis de 2001-2002, ésta vez Argentina reconoció todo el capital original (6.700 millones de dólares) más los intereses adeudados a las 19 naciones desarrolladas que conforman el Club de París. 

Lo positivo del acuerdo está en sus condiciones: lo adeudado se pagará en un plazo de 5 años. 
El primer pago, por 650 millones de dólares, será en julio próximo, pero los siguientes a partir de mayo de 2015, lo que da oxígeno al país suramericano. El tercer pago será en mayo de 2016, ya en el Gobierno de quien suceda a la presidenta Cristina Fernández, cuyo mandato acaba a finales de 2015.

Otra de las condiciones favorables es la tasa de interés con la que se pagará, 3,8 % anual, frente al 7 % que pesaba hasta ahora sobre el capital en mora adeudado.

Pero el beneficio central del acuerdo está en que la normalización de las relaciones entre Argentina y el Club de París destraba los créditos que las entidades financieras de los países miembros del grupo tenían congelados. Se trata de préstamos a empresas de esos países para inversiones en sus negocios en Argentina.

Argentina necesita de esos desembolsos extranjeros para dinamizar su economía, afectada por la alta inflación, menores exportaciones, caída de reservas monetarias y desconfianza inversora. “La expectativa es que aparezcan nuevos interesados en invertir en Argentina. Eso antes no se tenía en cuenta”, destacó el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, negociador del acuerdo ante el conglomerado integrado, entre otros, por Alemania, Japón, Holanda, España, Italia, Estados Unidos y Suiza.

Precisamente, el acuerdo está atado a las inversiones: Argentina tiene que hacer un pago mínimo cada año, pero si las inversiones provenientes de los países del club crecen, los pagos de la nación suramericana deberán ser mayores.

Por el contrario, si durante el plazo de 5 años las inversiones adicionales fueran insuficientes, Argentina puede posponer los vencimientos hasta dos años, aunque a costa de un punto porcentual adicional en la tasa de interés aplicada a la deuda.

Para muchos expertos, el acuerdo con el Club de París es la continuidad de un camino hacia la “normalización” de Argentina, que incluye un nuevo índice de inflación por exigencia del FMI, el pago de sentencias por litigios en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) y un acuerdo con la española Repsol para compensarle por la expropiación del 51 % de sus acciones en la petrolera YPF.

El paso siguiente será un arreglo definitivo al litigio en EE.UU. con acreedores privados que no adhirieron a los canjes de deuda de 2005 y 2010 y que, de lograrse, abriría definitivamente las puertas a un regreso de Argentina a los mercados internacionales, a los que de momento no puede acudir por las altas tasas que debería convalidar.

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