Cataluña celebra la Diada con una marea independentista

Reivindicaciones por la independencia marcan la Diada de 2013. Cataluña conmemora con la Diada Nacional la derrota militar de las fuerzas catalanas que apoyaban al archiduque Carlos de Austria frente a Felipe V de Borbón en la Guerra de Sucesión, lo que supuso la supresión de las instituciones propias de Cataluña y sus leyes.
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La Diada, si bien es la fecha de una derrota y la pérdida de libertades, conlleva para los catalanes “una actitud de reivindicación y resistencia activa frente a la opresión” y “la esperanza de una total recuperación nacional”, como así reza el preámbulo de la ley que en junio de 1980 declaró Fiesta Nacional de Cataluña la jornada del 11 de septiembre.

En 1979, en época de la transición democrática, Cataluña recobró sus instituciones históricas, cerrando un capítulo gris de su historia que empezó aquel 11 de septiembre de 1714, cuando las tropas de Felipe V sometieron por las armas a la ciudad de Barcelona, tras un asedio de catorce meses.

Rafael Casanova comandaba las tropas catalanas, como “conseller en cap” de la ciudad, mientras que las tropas de Felipe V estaban al mando del Duque de Berwik.

El conflicto estalló en Cataluña cuando en 1700, a la muerte del rey Carlos II, el duque Felipe de Anjou, nieto de Felipe IV, fue proclamado rey de España con el nombre de Felipe V.

La proclamación de un Borbón de origen francés provocó una alianza contraria entre otras monarquías de Europa y la resistencia entre los catalanes, mayoritariamente favorables al Archiduque Carlos de Austria, hijo segundo del emperador Leopoldo I.

Y se abrió una guerra civil, que enfrentó a dos dinastías: la borbónica, de carácter absolutista y centralista, y la de Austria, parlamentarista y confederal.

La victoria militar de Felipe V y la capitulación de Barcelona abocaron a la supresión, mediante el Decreto de Nueva Planta (1716), de los fueros y las instituciones políticas propias de Cataluña, como sus Cortes, Generalitat o el Consell de Cent (gobierno local).

Todo ello significó la pérdida de su régimen foral y leyes, además de la sustitución de la lengua catalana por el castellano en el ámbito público.

A partir de finales del siglo XIX, la Diada se conmemoró en Barcelona con ofrendas al monumento de Rafael Casanova y manifestaciones que durante algunas épocas fueron reprimidas y, tras la guerra civil, fueron prohibidas.

En 1976 se permitió nuevamente la celebración de la Diada en un mitin multitudinario en Sant Boi de Llobregat, población donde está enterrado Casanova.

Un año después Barcelona acogía la mayor concentración hasta entonces en Cataluña, más de un millón de personas que pedían la autonomía y el autogobierno.

Desde 1980 se celebran la ofrenda ante el monumento a Rafael casanova por parte de instituciones y organizaciones, así como un acto oficial en el parque de la Ciutadella, entre otros actos conmemorativos.

La Diada de 2012 estuvo marcada por una multitudinaria manifestación independentista (con el lema “Cataluña, próximo Estado de Europa”), que apoyó el Govern de la Generalitat y en la que también se reclamó un pacto fiscal que mejore la financiación catalana. Un día después, el presidente Artur Mas se comprometió a construir “estructuras de Estado” para Cataluña. EFE/DOC

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