Alex Azar, nuevo secretario de Salud estadounidense

Con diez años de experiencia como directivo de una multinacional farmacéutica y con un doctorado en Jurisprudencia por la Universidad de Yale entre otros avales, Alex Azar ha sido confirmado por el Senado de EE.UU. para ser el próximo secretario de Salud y trazar el camino para poner fin a "Obamacare".
Alex Azar, el nuevo secretario de Estado de Salud de Estados Unidos. Efe-Archivo/ Michael ReynoldsAlex Azar, el nuevo secretario de Estado de Salud de Estados Unidos. Efe-Archivo/ Michael Reynolds

Azar, de 50 años, finalizó hace un año su década en la farmacéutica Eli Lilly and Co., tras cinco años presidiendo la delegación estadounidense, Lilly USA.
Durante este tiempo, ha destacado por su dirección en aspectos relacionados con la regulación en materia comercial y más tarde ha seguido ligado al sector privado de la salud como consultor, según señala su cuenta de la red social Linkedin.
En el sector público, Azar ya estuvo vinculado antes a esta cartera, ya que fue subsecretario de Salud entre 2005 y 2007 y asesor de la Secretaría entre 2001 y 2005, ambos puestos bajo la presidencia del republicano George W. Bush.
Azar será el encargado de reemplazar al anterior secretario de Sanidad, Tom Price, después de que este dimitiera el pasado septiembre cuando Trump valoraba su cese después de que se filtraran gastos por más de 300.000 dólares en vuelos privados para viajes oficiales.
También formó parte del gabinete de asesoría legal que integraba la campaña a la Presidencia del republicano Mitt Romney para los comicios de 2012, en los que finalmente volvería a llevarse la victoria Barack Obama, y en la década de 1990 trabajó para el ya fallecido juez conservador del Tribunal Supremo Antonin Scalia.
Azar tendrá como una de sus principales labores coordinar el cumplimiento de una de las promesas electorales más destacadas de Donald Trump durante la campaña para las elecciones de 2016: acabar y reemplazar el plan de salud conocido como “Obamacare”, algo que aún no ha logrado pese a contar con la mayoría en Senado y Congreso.
El nuevo secretario de Salud se ha mostrado muy crítico con el programa sanitario “Obamacare”, aunque ha admitido que ambos partidos coinciden en que la asistencia sanitaria debería seguir extendiéndose y ha alabado aspectos concretos del plan demócrata.
Pese a compartir algunos propósitos, Azar se ha mostrado escéptico con la reforma sanitaria, sobre la que ha señalado que está “fallando completamente” y ha abogado por emplear como “vehículo” de esos objetivos al sector privado.
El perfil de Azar contrasta con el de su predecesor, Tom Price, que atesoraba diez años como legislador por el estado de Georgia y su carrera como cirujano como avales para ser secretario de Salud, y al que ha sustituido temporalmente Don J. Wright.
Cuando Trump anunció la candidatura de Azar en su cuenta de Twitter, avanzó que el exejecutivo de la multinacional farmacéutica sería “una estrella para lograr una mejor cobertura sanitaria y precios más bajos en medicamentos”.
La nominación fue saludada por legisladores republicanos, mientras que la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se mostró reacia ante la candidatura de Azar y afirmó que vigilarán su actuación para que no ponga el interés de “sus amigos” de las grandes farmacéuticas por delante del de los ciudadanos. Efe