Montserrat Caballé, adiós a nuestra diva

Montserrat Caballé i Folch, una de las sopranos más queridas dentro y fuera de España, ha fallecido hoy en Barcelona, a los 85 años. Una de las grandes figuras internacionales de la ópera del siglo XX , fue reconocida con innumerables galardones como el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 1991 "ex aequo" junto a otros grandes de la lírica española como Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, Alfredo Kraus, Domingo y Carreras.
MADRID, 20-11-2006: La a soprano Montserrat Caballé,  el día que presentaba en Madrid el disco  'Montserrat Caballé . La canción romántica españMADRID, 20-11-2006: La a soprano Montserrat Caballé, el día que presentaba en Madrid el disco "Montserrat Caballé . La canción romántica española" y tras recibir un homenaje en la ciudad suiza de Basilea EFE/Juan Carlos Hidalgo

En el recuerdo de su brillante carrera destacan  también incursiones dentro de la música pop, como aquella memorable actuación que ofreció desde Barcelona y al aire libre, junto a Freddie Mercury,  voz del grupo británico Queen,  del que saldría el disco “Barcelona”, y cuyo tema central, abanderó los Juegos Olímpicos Barcelona’92, a pesar de la muerte de Mercury en 1991.

Especial fue también el entrañable homenaje que le dedicó el Teatro de la Zarzuela de Madrid en 1988, con motivo de sus bodas de plata con la música, las largas ovaciones que resonaron en 1987  en el Liceo,  en la Scala y en Salzburgo,  o su actuación en la Casa Blanca de 1985, invitada por los Reagan, en una gala ofrecida al Rey Fahd de Arabia Saudí.

Nacida el 12 de abril de 1933 en el barrio de Gracia de Barcelona, en el seno de una familia modesta, su madre le dio su primera formación musical durante la dura posguerra, que le sirvió para ingresar a los 11 años en el Conservatorio Superior de Música del Liceo con una beca.

Montserrat Caballé se graduó en 1954 y tras titularse hizo su primer debut operístico con el papel de Serpina de “La serva padrona” en el Teatro Principal de Valencia el 27 de junio de 1955 con la Compañía de Ópera de Cámara de Barcelona, dirigida por Napoleone Annovazzi.

Tras unos años fuera de España, en los que cantó para las óperas de Basilea, Viena y Bremen, consolidando su carrera y su cada vez mayor prestigio, finalmente debutó en el Liceu de Barcelona el 7 de enero de 1962 en el papel de Arabella, de Richard Strauss, una interpretación recibida con entusiasmo por crítica y público.

Mujer cercana, de gran humanidad y que siempre demostró un particular sentido del humor, la soprano empezó a forjar su mito cuando el 20 de abril de 1965 tuvo que sustituir en el Carnegie Hall de Nueva York a una indispuesta Marilyn Horne, recordándose desde entonces su interpretación de Lucrecia Borgia.
El prestigioso The New York Times llegó a resaltar que Montserrat Caballé era “poseedora de una voz combinación entre las legendarias Maria Callas y Renata Tebaldi”. De su voz se ha destacado que era plena, potente y bella, que estaba dotada de tersura, nitidez, pureza o suavidad, y que su timbre era iridiscente y tornasolado.

Además del Liceu, la Caballé fue habitual en los más importantes cosos operísticos, ya fuera La Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, las óperas de París y Viena o la Metropolitan Ópera de Nueva York. Sin embargo, siempre se sintió especialmente unida al Liceu, donde cantó por primera vez el 13 de abril de 1953, un año antes de finalizar sus estudios de canto en el conservatorio de la institución musical.
Cuando, en 1994, un incendio devastó el teatro, actuó emocionada entre las ruinas, destinó 36.000 euros para la reconstrucción y nunca tuvo un “no” para una función en el coliseo de la Rambla.
Tampoco dejó pasar el 50 aniversario de su debut en ese escenario y el 3 de enero de 2012 vio como el teatro de las grandes ocasiones se rendía a ella, arropada por amigos como Josep Carreras, Joan Pons o Juan Diego Flórez, y su hija, la también soprano Montserrat Martí.

 Su extraordinaria voz -que a partir de 1991 empezó a acompañar el pianista Manuel Burguesas– ha interpretado en los más importantes escenarios del mundo “La serva padrona” (Pergolesi); “Cossi fan tutte” (Mozart); “Norma” o “I puritani” de Bellini; “La favorita” (Donizetti); repertorio verdiano (“Il trovatore”, “La Traviata”, “Un ballo in Maschera” y “Aida”); y las heroínas “Isolda” y “Sieglinde” de Wagner, así como el cuarteto de Puccini (“Tosca”, “La Bohème”, “Madame Butterfly” y “Turandot”); la “Adriana Lecouvreur” de Cilea; o la gran “Salomé” de Strauss.

La soprano catalana, embajadora de buena voluntad de la ONU, colaboró con otras organizaciones internacionales, como la UNESCO, y con la formación política CiU, aunque sólo simbólicamente, en último puesto de candidatura, y sin ser elegida, en las elecciones de junio de 1993.

En 1998 actuó muy emocionada en el remodelado Teatro Real de Madrid y salió “De todo mi corazón”, una mezcla de fragmentos de óperas, zarzuelas, canciones populares y del pop.

Fuera del “bel canto”, la diva ha unido su voz a la de artistas de estilos diferentes, como Mercury (Queen), Bruce Dickinson (Iron Maiden), Al Bano y Romina Power, Carlos Cano, Los del Río, Lole y Manuel o Diego “El Cigala”.

La soprano celebró el 7 de enero de 2012 los 50 años de su debut profesional en el Liceo de Barcelona con un concierto, una exposición en el Balcón Foyer y un triple CD. Monserrat Caballé padecía serios problemas de salud, que fueron espaciando cada vez más sus apariciones y aunque Caballé nunca anunció una retirada definitiva su última actuación en el Festival de Música de Cambrils, de agosto de 2014, junto a su hija Montserrat Martí.

Su salud se agravó en 2015, año en el que tuvo que afrontar y sumar otro problema con Hacienda, relacionado con IRPF de 2010, que la llevaron  a los juzgados. Ya entonces la artista tuvo que declarar desde su domicilio, debido a su delicado estado de salud. EFE

Publicado en: Obituarios