Aumento del número de yihadistas extranjeros

El número de extranjeros integrados en grupos yihadistas se ha duplicado en el tiempo transcurrido entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015, alcanzando la cifra de 30.000 combatientes procedentes de 104 países, según ha alertado en un informe el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
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Ana Alós

Por su parte, el International Institute For Counter-Terrorism (Instituto Internacional de Contraterrorismo), en su último informe correspondiente a abril de 2016, cifra el número total de yihadistas procedentes de la Unión Europea entre 3.922 y 4.294.
El informe estima que el 47 % continúa sus actividades junto al Estado islámico y otros grupos terroristas en Irak y Siria, mientras que el 30 % ha retornado a sus países de origen y el 14 % ha muerto.
Los países europeos que más militantes aportan a la yihad en Oriente Medio son Bélgica, Francia, Alemania y Reino Unido. Bélgica, escenario del último gran atentado yihadista, es el origen de entre 420 y 516 yihadistas, lo que convierte a este país en la nación europea con mayor número de combatientes por número de habitantes.
En el informe se señala que aunque hay puntos de coincidencia, este grupo de personas no tiene un perfil definido.
Alrededor del 90 % provienen de áreas metropolitanas y muchos proceden del mismo barrio o incluso son componentes de la misma familia, lo que parece indicar que hay redes preexistentes extremistas que operan en estas áreas. Además, el estudio indica que un 17 % son mujeres.
Por otro lado, según un estudio del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), entre los factores sociopolíticos que contribuyen a la radicalización yihadista están los regímenes políticos represivos y corruptos, la pobreza, conflictos armados en sus países de origen, así como las condiciones de desigualdad y discriminación en la integración de las diásporas musulmanas en los países occidentales.
Este estudio apunta a la existencia de una serie de motivaciones o necesidades que contribuyen a la radicalización yihadista y que suscitan un interés por conocer ideologías extremistas.
Así, aquellos que experimentan exclusión social o marginación generan sentimientos de frustración, humillación, ira y odio, lo que aumenta la receptividad a la ideología extremista.
Asimismo, estos factores crean necesidades de pertenencia y de reconocimiento social que estimulan la integración en grupos radicalizados. Por último, la búsqueda de aventuras o el afán de notoriedad también pueden ser causas para unirse a los grupos yihadistas.
El aumento del número de yihadistas extranjeros está relacionado, a su vez, con la importancia creciente de Internet, ya que la propaganda yihadista llega cada vez más a sujetos susceptibles de una “conversión extremista”.
Internet y el aumento de las redes sociales fomenta la comunicación con otras personas en su misma situación o que ya están radicalizadas. La posibilidad de establecer una comunicación con grupos extremistas sin necesidad de un contacto personal facilita a estas organizaciones el reclutamiento de nuevos miembros.
En cuanto a la situación en España, el Ministerio del Interior calcula en 120 los españoles que se han desplazado a zonas de conflicto para luchar junto al Estado Islámico, de ellos 25 han regresado y una cifra similar han muerto inmolados o en combate. Además siete fueron detenidos y están en prisión preventiva.
En el plano judicial, fuentes de Interior señalan que la Audiencia Nacional tenía abiertas hasta abril de 2016 doscientas investigaciones sobre terrorismo yihadista que afectaban a más de cuatrocientos sospechosos. Además las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han realizado 44 operaciones contra el yihadismo desde 2015, que han permitido poner a disposición de las autoridades judiciales a un total de 120 personas. EFE

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Publicado en: Análisis