ESPAÑA TRANSICION

40 años del atentado contra los abogados de Atocha

Se cumplen 40 años del atentado contra los abogados de Atocha, en el que murieron cinco personas, y que fue uno de los hechos que marcaron la Transición en España.
Foto de los abogados laboralistas de la calle de Atocha, en Madrid, víctimas de un atentado de extrema durante la Transición española.EFE/ArchivoFoto de los abogados laboralistas de la calle de Atocha, en Madrid, víctimas de un atentado de extrema durante la Transición española.EFE/Archivo

Ocurrió el 24 de enero de 1977. Ese día, pasadas las 10 y media de la noche, tres pistoleros de extrema derecha entraron a cara descubierta en un bufete laboralista situado en el número 55 de la madrileña calle de Atocha. Al parecer, buscaban al responsable del entonces ilegal sindicato de transportes de Comisiones Obreras (CCOO), Joaquín Navarro, quien poco antes había abandonado el despacho. Al no dar con él, decidieron matar a quienes estaban en ese momento allí.

Empezaron disparando al administrativo Angel Rodríguez Leal, que murió en el acto, y después reunieron y ametrallaron a las otras ocho personas que se encontraban en el piso -siete abogados y un estudiante de Derecho-, todas ellas vinculadas al Partido Comunista y a CCOO.

Luis Javier Benavides y Enrique Valdevira murieron en el acto, en tanto que Francisco Javier Sauquillo y el estudiante Serafín Holgado fallecieron horas después en el hospital.

Cuatro personas resultaron gravemente heridas, pero lograron sobrevivir: Dolores (Lola) González Ruiz -casada con Sauquillo-, Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz-Huerta y Luis Ramos Pardo.

La matanza conmocionó a España y supuso un momento clave de la Transición. Hubo un paro nacional de trabajadores y al entierro de las víctimas asistieron más de cien mil personas, en la que fue la primera manifestación masiva de la izquierda después del franquismo.

Provocó, además, la movilización pacífica del Partido Comunista de España (PCE), que dos meses y medio después (el 9 de abril) fue legalizado por el Gobierno de Adolfo Suárez.

El 12 de marzo de 1977 fueron detenidos los autores materiales del atentado: Carlos García Juliá, José Fernandez Cerrá y Fernando Lerdo de Tejada, miembros del autodenominado Comando Hugo Sosa, vinculado a la Alianza Apostólica Anticomunista; así como el entonces secretario provincial del sindicato vertical del Transportes de Madrid, Francisco Albalejo.

Hubo siete procesados y la instrucción corrió a cargo del juez Rafael Gómez Chaparro, procedente del Tribunal de Orden Público franquista, y que en 1979 concedió un permiso a uno de los implicados, Lerdo de Tejada, circunstancia que éste aprovechó para huir.

También en 1979 falleció otro de los encausados, Simón Ramón Fernández Palacios.

El juicio se celebró en febrero de 1980 en la Audiencia Nacional y durante la vista fueron llamados a declarar conocidos dirigentes de la extrema derecha, como Blas Piñar y Mariano Sánchez Covisa.

La sentencia condenó a Fernández Cerrá y a García Juliá a 193 años de prisión cada uno de ellos, aunque obtuvieron la libertad condicional en apenas 14 años. García Juliá consiguió la condicional en septiembre de 1991 y luego un permiso para viajar a Paraguay por una oferta de trabajo, que después se le revocó, aunque ya no regresó. Cerrá fue excarcelado en 1992.

Francisco Albadalejo fue condenado a 73 años como inductor y encubridor de los asesinatos y falleció en la prisión de Valladolid en 1985. También recibieron sentencias condenatorias Leocadio Jiménez Caravaca (cuatro años), y la novia de Cerrá, Gloria Herguedas (un año).

En enero de 2002, coincidiendo con el 25 aniversario, el Gobierno concedió la Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort a los cuatro supervivientes, de los que hoy sólo sigue vivo Alejandro Ruíz-Huerta. Luis Ramos falleció en 2005, Miguel Sarabia en 2007 y Lola González en enero de 2015.

Ruíz-Huerta publicó en 2002 “La memoria incómoda”, un testimonio personal sobre lo que vivió aquel 24 de enero, cuando según el mismo ha relatado, salvó la vida gracias a que una bala rebotó en el bolígrafo que llevaba en la camisa.

Hace un año vio la luz otro libro que reconstruye los hechos, “La matanza de Atocha”, de Jorge e Isabel Martínez Reverte.

Este 24  de enero se presentará “Cristina, Manuel y Paca. Tres vidas cruzadas, entre la justicia y el compromiso”, un libro escrito por Irene Díaz García, José G. Alen y Rubén Vega García, y que recoge la biografía de Cristina Almeida, Paca Sauquillo -hermana del asesinado Francisco Javier Sauquillo- y la hoy alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, tres abogadas que trabajaban en el despacho laboralista de Atocha y que se salvaron del atentado por distintas circunstancias: a Carmena le cambiaron una reunión a última hora, Sauquillo, estaba reunida en otro lugar a esa hora y Almeida voló a Chile el día antes del atentado.

Con el fin de honrar y mantener la memoria de las víctimas de aquel crimen, en 2004 el sindicato Comisiones Obreras creó la Fundación Abogados de Atocha, que cada año otorga un premio a personas o entidades que luchan por la democracia. EFE/doc

 

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