REPORTAJE: Agar, el plástico natural

Las algas agar, que se consumen como alimento, son la base que un equipo de investigadores japoneses utiliza como alternativa a los plásticos sintéticos, en envases y envoltorios de amortiguación.
Colección de prototipos en los que se utiliza en agar como ingrediente principal. Foto: Kosuke Araki (AMAM Design Unit)Colección de prototipos en los que se utiliza en agar como ingrediente principal. Foto: Kosuke Araki (AMAM Design Unit)

 

Ricardo Segura

 

– Los integrantes del Equipo AMAM de Tokio trabajan con tres materiales experimentales diferentes para embalajes: polvo de agar puro, combinado con fibras extraídas de algas rojas, y mezclado con cenizas de conchas marinas.

– Con estos materiales han fabricado film transparente, almohadillas de relleno suelto, paquetes con amortiguación incorporada, envolturas para flores, envoltorios acolchados para macetas y botellas de vino, y cajas moldeadas.

– “La materia prima del agar es un alga marina que podría cultivarse en muchas partes de mundo y sus desechos podrían biodegradarse en el ambiente o ser utilizados como fertilizantes”, explica el diseñador Kosuke Araki a Efe.

 

 

Habitualmente enviamos los objetos envueltos en materiales plásticos que, una vez desechados, se convierten rápidamente en basura o bien son reciclados, ya que no son biodegradables, es decir, que no se descomponen en elementos químicos naturales en contacto con el medioambiente.

Un equipo de investigadores japoneses está experimentando con un nuevo material natural para embalajes y otros usos derivado del alga marina agar, como alternativa a los plásticos sintéticos.

Los diseñadores Kosuke Araki, Noriaki Maetani y Akira Muraoka han puesto en marcha el proyecto ‘Agar plasticity – a potential usefulness of agar for packaging and more’, consistente en aprovechar el polvo de agar para fabricar un nuevo material para empaquetar y proteger mercancías, que ayuda a un uso más sostenible y eficiente de los recursos naturales, según aseguran.

“El agar es tradicionalmente consumido como comida en Japón y otros países, donde a menudo se utiliza para fabricar dulces, y también sirve para fines científicos y médicos en todo el mundo”, explica Araki, que integra junto a Maetani y Muraoka, el equipo AMAM (www.a-ma-m.com), con sede en Tokyo, Japón.

Este experto explica que el agar se vende en estado seco y en forma de bloques, que tienen una estructura porosa y plumosa y que son muy ligeros pese a su volumen, así como en copos y en polvo.

“La materia prima del agar son dos tipos de algas marinas rojas que crecen y se cosechan en todo el mundo, y son hervidas para extraer de ellas la sustancia llamada agar”, prosigue Araki.

 

MATERIALES AMIGOS DEL MEDIOAMBIENTE.

Este diseñador explica a Efe que su equipo ha trabajado en tres materiales experimentales diferentes: polvo de agar puro; este polvo combinado con fibras extraídas de algas rojas; o mezclado con cenizas de conchas marinas.

Con el polvo puro de agar, Araki, Maetani y Muraoka han desarrollado un delgado film transparente, una almohadilla de relleno suelto y un paquete con amortiguación integrada.

Combinado con fibras, los diseñadores han conseguido producir un material, con diversas durezas y espesores que, por ejemplo, puede ser utilizado como envoltura para flores, o como envoltorio acolchado para macetas y botellas de vino, o bien moldeado para fabricar cajas.

Con la mezcla de polvo de agar, cenizas de concha y agua, el equipo AMAM ha obtenido un material que puede ser moldeado adoptando formas complicadas y que tiene potencial para ser extraido incluso industrialmente, y que sus creadores imaginan que “podría ser utilizado como un material para la construcción, como un azulejo de la pared, por ejemplo”.

“Tras su uso, se puede disponer de todos los tipos de envoltorios basados en el agar de una forma amiga del medioambiente, utilizándolos como materiales para aumentar la retención del agua en el suelo o como fertilizante en la tierra o, incluso, terminar su vida útil en el océano o como relleno de un terreno, ya que el agar es biodegradable”, señala Araki.

 

LA ASOMBROSA PLASTICIDAD.

El equipo AMAM ha fabricado y presentado una selección de productos y embalajes aprovechando lo que denominan como “asombrosa plasticidad del agar” y se propone aplicar los materiales que han desarrollado en diversos productos habitualmente fabricados con plástico, como bolsas de la compra, abrazadera de cables, cepillo de dientes, cubiertos y bolígrafos.

Debido a que explorar la plasticidad del agar más profundamente es algo demasiado técnico y científico para ser abordado por los propios diseñadores, Araki, Maetani y Muraoka están buscando colaborar con las industrias que puedan ofrecerle su soporte científico y de desarrollo de materiales, para ayudarles a desarrollar el verdadero potencial del agar, según adelantan.

Consultado por Efe sobre las principales ventajas del agar respecto de los plásticos sintéticos, Araki enfatiza: “sobre todo la amabilidad con el medioambiente . El agar es un alga marina que podría ser cultivada en las áreas cálidas de casi en todo el mundo, y sus productos pueden biodegradarse al desecharlos o ser utilizados como fertilizantes, con los que se convertirían en una parte de la circulación natural en el medioambiente”, explica.

Respecto de cuándo podrían comercializarse los primeros productos fabricados con agar, Araki confiesa a Efe que aún no están seguros de eso, porque primero tienen que encontrar socios adecuados para la investigación, desarrollo y producción en masa, aunque esperan poder contar con prototipos de nivel industrial para 2020.

El proyecto de plasticidad del agar de AMAM ha ganado el gran premio de diseño Lexus 2016 (www.lexus-int.com/lexus-design/lexus-design-award) destinado a jóvenes innovadores. EFE/REPORTAJES

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