Pablo Echenique, el otro vencedor de Vistalegre II

Si Pablo Iglesias es el claro ganador de la segunda Asamblea Ciudadana de Podemos, la figura de Pablo Echenique, secretario de Organización, sale muy reforzada del cónclave de Vistalegre II y se proyecta como una referencia imprescindible en el futuro próximo de la organización.
Pablo Echenique.  EFE/J. GrapelliPablo Echenique. EFE/J. Grapelli

 

Echenique fue el candidato más votado, tras Iglesias, en las elecciones al Consejo Ciudadano, pese a que ocupaba la quinta posición en la candidatura del secretario general, y superó incluso al número dos del partido, Íñigo Errejón, que encabezaba otra lista.

Aunque Echenique ha sido una de las caras conocidas de Podemos desde su irrupción en la arena política, su lugar en la organización ha cambiado ya varias veces: si en mayo de 2014 fue uno de los cinco eurodiputados logrados por el partido en su debut electoral, cinco meses después abanderó la oposición a los postulados del núcleo dirigente, fue derrotado y quedó fuera de la dirección.

Echenique también tuvo enfrente a Iglesias en febrero de 2015, cuando se celebraron las primarias del partido en Aragón, pero se impuso con el 72 % de los votos a la lista apoyada por el líder del partido y en las elecciones regionales de mayo siguiente su candidatura sumó el 20,51 % de los votos, el que hoy es todavía el mejor resultado de Podemos en unas autonómicas.

La disputa entre “errejonistas” y “pablistas” le devolvió a la dirección de Podemos en marzo de 2016, cuando Iglesias vio en él una personalidad independiente y con prestigio con la que intentar poner orden y pacificar el partido tras el cese del secretario de Organización, Sergio Pascual, próximo a Errejón.

Desde entonces Echenique se ha alineado en el sector del secretario general hasta terminar por formar parte de su candidatura al Consejo Ciudadano y su peso en la dirección ha ido en aumento y previsiblemente será aún mayor después del resultado de la asamblea de Vistalegre II.

En la acelerada historia protagonizada por Podemos en su corta existencia Errejón y Echenique han intercambiado sus papeles. El antiguo opositor ocupa ahora una posición central en el partido y el que era la mano derecha del líder ha sido en los últimos meses su principal antagonista.

En cualquier caso, las diferencias que en su día separaron a Echenique de Iglesias eran más de carácter organizativo que ideológico o estratégico.

El secretario general aragonés no cuestionaba el liderazgo de Iglesias, pero en 2014 abogaba junto a Anticapitalistas por una dirección colegiada con tres portavoces y por un sistema que diera poder y autonomía a los círculos y reflejara la proporcionalidad de las votaciones, una propuesta que fue derrotada por la de Iglesias y Errejón, que sumó el 80 de los votos en la Asamblea Ciudadana.

Tras Vistalegre II los círculos no han ganado poder, pero el sistema de elección del Consejo Ciudadano sí ha ganado en proporcionalidad, más cerca de los postulados que mantenía Echenique en 2014.

En Aragón, tras las autonómicas de mayo de 2015, Podemos facilitó la investidura del socialista Javier Lambán como presidente, después de firmar un acuerdo con el PSOE para llevar a cabo un programa de gobierno “centrado en las personas” y con el fin de “reconstruir” los servicios públicos.

Desde entonces, las relaciones entre los dos partidos han atravesado momentos difíciles, pero hace unos días han alcanzado un acuerdo para negociar los presupuestos de 2017.

Tras la asamblea de Podemos, Echenique ha anunciado que por el momento continuará en Aragón y que no decidirá si deja su actual responsabilidad para trasladarse a Madrid hasta dentro de unos meses, una vez que estén finiquitadas las negociaciones presupuestarias y redactado el reglamento sobre el régimen de incompatibilidades de los inscritos en Podemos. EFE

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