La pujante industria del dron creará 150.000 empleos en la UE hasta 2050

Un grupo de personas observan un dron 'Heron' del fabricante aeronáutico europeo Airbus.EFE/Wolfgang KummUn grupo de personas observan un dron "Heron" del fabricante aeronáutico europeo Airbus.EFE/Wolfgang Kumm

En España existen en este momento 2.536 operadores habilitados, casi todos pequeñas empresas y autónomos, y un gran parte de ellos efectúan su trabajo desde Madrid, Barcelona y Málaga.

 

José Antonio González e Irene de Pablo

Los drones son básicamente aeronaves no tripuladas y controladas de forma remota por pilotos. En una primera etapa, este término aludía a aparatos de uso militar y con aspecto similar al de un avión. No obstante, en los últimos tiempos han surgido otros vehículos que no guardan apenas semejanza con las formas propiamente de los aviones. Del campo militar han pasado a utilizarse con profusión en el ámbito comercial y privado. Los hay de todo tipo de tamaños, funciones, operatividad y, sobre todo, precio.
Desde un punto de vista técnico, se denomina dron a aquella aeronave que tiene un uso comercial o profesional. En cambio, si su empleo es exclusivamente deportivo o de recreo, son considerados aeromodelos y se rigen bajo la normativa de éstos.

 


Volar drones con fines comerciales o profesionales exige poseer una licencia de piloto o acudir a un centro acreditado y conseguir el permiso, cuyo precio oscila entre 350€ y 1600€. Además hay que tener la mayoría edad y presentar un certificado médico. Las aeronaves de entretenimiento, por contra, no precisan de habilitación.
Madrid es la provincia que alberga el mayor número de estos aparatos profesionales y la que lidera la lista de pilotos habilitados en el sector privado, con 455 operadores, esto es, el 18,30 por ciento del total nacional, registrados por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), el organismo que supervisa estas aeronaves.
Barcelona ocupa el segundo lugar en la clasificación nacional, con 8,97 por ciento y 223 pilotos, mientras que Málaga se sitúa en el tercer puesto, con el 4,30 por ciento y 107 operadores. Alicante, Valencia, Baleares, Sevilla y A Coruña formarían el conjunto de provincias con cierta representatividad, seguidas ya por el resto.

 

 

 

 

Fotografía e investigación, principales funciones
La mayoría de los operadores registrados (un 99,27 por ciento) lleva a cabo actividades de fotografía, filmaciones y levantamientos topográficos y fotogrametría, es decir, la obtención de mapas de grandes extensiones de terreno por medio de la fotografía aérea.
La investigación y la exploración meteorológica, marítima, geológica o arqueológica constituyen la otra gran actividad de los drones en España. Burgos (78,71 por ciento), Cantabria (84,21 por ciento), Lugo (70,59 por ciento) y Córdoba (66,67 por ciento) acogen la mayoría de operadores que se dedican a estas funciones.

 

 

A estos grupos se suman los drones especializados en observación y vigilancia aérea, con especial énfasis en la grabación de actividades forestales. Ceuta, Zamora, Lugo y Cuenca son las provincias que lideran este tipo de trabajos.
Además, los drones ejecutan tareas tan diversas como la investigación y desarrollo, la publicidad aérea, trabajos agrícolas y fitosanitarios o tareas puramente medio ambientales, con la prevención de incendios en un lugar significado.

El marco legislativo
La Agencia Estatal de Seguridad Aérea tiene habilitados 2.536 operadores de drones en la actualidad. Hace solo tres años, no existía piloto alguno registrado hasta que entró en vigor la ley 18/2014, de 4 de julio, que regula este tipo de aparatos. En tres años hemos pasado de cero a más de dos mil quinientos. A los seis meses de la entrada en vigor de la normativa había 60 operadores y a los  dieciséis meses ya se habían registrado 1.668 drones en AESA.

La normativa exige toda aeronave con peso superior a 25 kg a ser registrada, con las certificaciones correspondientes. Asimismo, esta ley demarca las zonas donde los drones pueden o no volar, al margen de los empleados por las fuerzas del orden y el ejército. Les prohíbe, entre otras, operar sobre ciudades y zonas urbanas, así como en zonas con concentraciones de gente, ya sean estadios de fútbol, recitales al aire libre o incluso playas.
La vulneración de la ley puede ser sancionada con multas de hasta 4,5 millones de euros, si el dron pertenece a una empresa, o hasta 225.000 euros, si la aeronave es pilotada por un particular. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea ha impuesto hasta ahora 99 multas por un monto total de 530.000 euros: la más alta ascendió a 14.500 euros y las más baja, a 300 euros. La mayoría de ellas fueron por vulnerar los requisitos técnicos, sobrevolar zonas no permitidas o no disponer el operador de la habilitación correspondiente.

La radiografía de este sector empresarial
La atomización es el rasgo que prima en torno a esta actividad. Las pequeñas empresas y los autónomos constituyen el 93 por ciento del sector empresarial del dron, según el Barómetro del sector de los drones en España en 2016, realizado por el portal de noticias y análisis ToDrone.
Son empresas muy jóvenes, con una antigüedad de menos de tres años, y el 32,5 por ciento no ha cumplido su primer año. Además, la mayoría (un 85,6 por ciento) cuenta con entre 1 y 5 empleados. El 40 por ciento de los pilotos ofrecen cobertura en el todo el territorio nacional, mientras que el resto sólo efectúa su actividad en el ámbito autonómico. Sin embargo, el estudio revela que la mayoría realizan un trabajo aéreo a la semana.
A pesar de ser un sector en expansión y muy joven, como indican los datos, su facturación es pequeña todavía. El 78 por ciento de los operadores facturan menos de 50.000 euros al año y sólo un 2,4 por ciento del conjunto supera los 5 millones de euros en un ejercicio.
Perspectivas
La Comisión Europa prevé que la industria del dron creará 150.000 nuevos empleos para 2050 en el ámbito de la UE, entre fabricantes, operadores y otros servicios afines: control de vuelo, sensores y energía, concluyendo que tiene unas perspectivas halagüeñas.
En 2017 se construirán un 36 por ciento más de drones que el pasado año, según informa la consultora Gartner, debido a los denominados drones personales.
El mercado de los drones de uso profesional se está estabilizando tras el vertiginoso desarrollo de los últimos años. Un marco legal más definido, la crisis económica y cierta saturación en el ámbito nacional explican este estancamiento.
En cambio, los drones personales ganan adeptos y cuota de mercado por su accesibilidad económica y sus atractivas prestaciones. La AESA no obliga al registro de estos pequeños drones, más limitados en dimensiones, peso (menos de 2 kgs.) y operatividad de vuelo. Gartner apunta a que su popularidad ascenderá progresivamente por las posibilidades que ofrecen en conjunción, por ejemplo, con los teléfonos móviles. Dron, teléfono y «selfies» serán una ecuación exitosa en los próximos años.

 

Diferencia entre dron y aeromodelo: (gráfico interactivo)

 

Gartner recuerda que las aeronovanes están teniendo sin duda un especial éxito en el campo industrial, sobre todo en las inspecciones de plantas de petróleo, gas y energía, como en el terrenos de las infraestructuras y el transporte. Y sin embargo, no tanto en la agricultura, como se preveía inicialmente. Según el barómetro de ToDrone los sectores de Agricultura/Medio Ambiente e Infraestructuras y Minería son señalados por los entrevistados como los que más oportunidades ofrecen en el medio y largo plazo. Entre las oportunidades en el resto de sectores destacan la seguridad privada y la extinción de incendios dentro del área de Seguridad; la publicidad y las nuevas capacidades de filmación dentro del área de Audiovisual y Ocio; las operaciones de rescate/emergencias, la identificación y valoración de riesgos en Seguros y el transporte de alimentos y medicinas y la paquetería dentro de Transporte.
La idea de utilizar drones para el transporte de mercancías y envíos, que se prevé en un futuro cercano, deberá esperar todavía. La consultora incide en los problemas logísticos , como es devolver un dron a su punto de origen después del reparto, para la expansión de este nuevo servicio en el mundo de los drones.

 

Gráficos del sector: (gráfico interactivo)

De cualquier forma, las grandes empresas están apostando fuerte por esta tecnología de aparatos teledirigidos. Google y Amazon construyen sus propios drones, la naviera Maersk logró entregar paquetes a barcos en medio del mar y ya existen compañías para transportar personas en drones. En septiembre de 2017, la sociedad Volocopter hizo una exhibición en Dubái para mostrar su viabilidad.
Una de las operaciones más ambiciosas es la emprendida por el gigante chino JD.com que va a crear la primera red de distribución de mercancías con drones del mundo en la provincia de Shaanxi, en el norte del país. La compañía ya utiliza este sistema aéreo de distribución en algunas entregas desde el pasado mes de junio en la provincia de Jiangsu (este), en Pekín (noreste) y en Xian.

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Publicado en: Periodismo de datos