El futuro de las pensiones, campo de batalla electoral

El futuro de las pensiones se ha convertido en el primer campo de batalla de la precampaña electoral, después de que el PSOE haya anunciado que si gobierna grabará con un nuevo impuesto a las rentas más altas para garantizar la viabilidad del sistema.
Experiencia piloto de la Generalitat catalana donde jóvenes con síndrome de Down acompañan a personas mayores con dificultades de movilidad. EFE/ArExperiencia piloto de la Generalitat catalana donde jóvenes con síndrome de Down acompañan a personas mayores con dificultades de movilidad. EFE/Archivo/Alberto Estévez

Carlos Moral

Durante años el asunto de las pensiones quedó fuera del debate partidario y su regulación estaba fijada por el llamado Pacto de Toledo, alcanzado con el beneplácito de partidos y agentes sociales, pero los problemas estructurales del sistema, agravados por la crisis, lo han convertido en terreno de disputa.

Básicamente, hay dos posturas enfrentadas sobre cuál es la mejor forma de asegurar el futuro de las pensiones: unos opinan que si se crea el suficiente empleo podrán mantenerse sólo con las cotizaciones de los trabajadores -como hasta ahora-; para otros además es imprescindible la aportación de fondos del Estado.

PP y Ciudadanos coinciden en que la solución no debe provenir de nuevos impuestos, sino de un funcionamiento mucho más eficiente del mercado de trabajo, algo que creen asegurado con sus políticas. Los populares indican que no serán necesarias nuevas tasas si se consigue llegar a veinte millones de ocupados, como ellos esperan.

La propuesta planteada por el PSOE de crear un impuesto específico para sostener el sistema de pensiones, -un “recargo de solidaridad” lo llama el líder socialista, Pedro Sánchez,- es considerada contraproducente por el Gobierno, que opina que dañaría el crecimiento económico.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, también es partidario de promover “determinados impuestos progresivos”, aunque está convencido de que garantizar el sistema pasa por la creación de “empleo de calidad”.

En un contexto económico incierto como el actual, el futuro de las pensiones cobra importancia electoral, más aún para los partidos que tienen en los pensionistas un caladero de votos fundamental, caso del PP, que en diciembre se quedó con el 32 % de los sufragios de los pensionistas, según el CIS, y del PSOE, que logró el 23 % -Podemos consiguió el 11 % y Ciudadanos, el 6 %-. EFE

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