Cataluña, la Fiscalía inicia el proceso para anular la consulta del 1 octubre

El ministerio público incluye la fecha anunciada por el presidente catalán Carles Puigdemont para realizar el referéndum soberanista en la querella contra el proceso para la compra de urnas
Barcelona, 06.02.2017.- El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (c) , y la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell (i) , salen juntos deBarcelona, 06.02.2017.- El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (c) , y la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell (i) , salen juntos del Palau de la Generalitat con el ex presidente Artur Mas (2d) ; en el inicio del juicio del 9N. EFE/Archivo/Quique García

 

Evaristo Amado

 

La Fiscalía Superior de Cataluña ha activado el proceso legal para anular el referéndum unilateral sobre la independencia que prepara el Gobierno catalán tan solo cuatro días después de que el presidente Carles Puigdemont anunciara su intención de convocarla para el próximo 1 de octubre.

Concretamente, la Fiscalía ha aprovechado la querella que ya había presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra la consellera de Gobernación, Meritxell Borràs, por haber iniciado el proceso para la compra de urnas, para incluir en la misma el anuncio de la fecha y la pregunta del referéndum independentista.

La decisión de la Fiscalía de adelantarse incluso a la convocatoria formal responde a que, aunque el anuncio de Puigdemont no ha “venido acompañado de ninguna resolución jurídicamente valorable”, a su juicio demuestra la tesis del ministerio público de que el objetivo de la licitación de la compra de urnas es celebrar un referéndum ilegal.

El paso de la Fiscalía, que acelera el proceso legal que hace tres años obligó al Ejecutivo catalán a dejar la consulta del 9 de noviembre en manos de voluntarios ante las resoluciones judiciales que anularon la convocatoria, se ha producido tan solo dos días después de una manifestación en Barcelona a favor de la consulta, no tan multitudinaria como en ocasiones anteriores pero avalada por la presencia del conocido entrenador de fútbol Pep Guardiola.

Las 30.000 personas que, según la Guardia Urbana de Barcelona, respondieron el pasado domingo a la convocatoria de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y otras organizaciones para manifestarse bajo el lema “Referéndum es democracia” marcaron un nivel de asistencia menor a otras grandes marchas de los últimos meses.

La del domingo era la primera demostración de fuerza del soberanismo después del anuncio de Puigdemont y fue convocada con solo unos días de antelación, el pasado miércoles.

Las entidades convocantes declinaron dar una estimación propia de asistentes, mientras que Societat Civil Catalana (SCC), entidad contraria a la independencia, emitió un comunicado en el que los cifró en 24.500 personas.

Tanto la cifra de la Guardia Urbana como la SCC están por debajo de las 40.000 personas que, según el Ayuntamiento de Barcelona, se concentraron el pasado lunes 6 de febrero frente al Palacio de Justicia de Barcelona para mostrar su apoyo al expresidente catalán Artur Mas y a varias exconsejeras ante el juicio por la consulta del 9N de 2014.

También están muy por debajo de las 80.000 personas que, según la Guardia Urbana barcelonesa, se concentraron meses antes, el 14 de noviembre de 2016, en apoyo a los cargos electos soberanistas investigados por los tribunales y para reafirmar la vía independentista ante la “justicia española”.

En la Diada de 2016, la Guardia Urbana estimó en 540.000 personas las personas que salieron a la calle, mientras que la Delegación del Gobierno en Cataluña rebajó la cifra a 370.000. SCC calculó entonces 292.000.

En el conjunto de Cataluña, la movilización habría reunido a cerca de 875.000 personas, según las cifras facilitadas por las autoridades locales de Barcelona, Tarragona, Lleida, Salt y Berga.

Las Diadas de años anteriores también fueron mucho más numerosas: en 2015, la movilización de la Diada tuvo una asistencia que osciló entre los 520.000 y los 550.000 personas, de acuerdo con los datos de la Delegación del Gobierno en Cataluña; una cifra que la Guardia Urbana situó en 1,4 millones.

En 2014, la Guardia Urbana contabilizó a 1,8 millones de personas en la Diada -entre 470.000 y 520.000 manifestantes, según la Delegación del Gobierno-; mientras que la cadena humana que reivindicó la independencia catalana en 2013 reunió, según la Generalitat, a 1,6 millones de personas -la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC), organizadora la cifró en “cientos de miles”-.

Un año antes, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona cifraron en 1,5 millones los asistentes a la protesta -600.000, según la Delegación del Gobierno-.

Esa cifra es muy superior a las 10.000 personas, en cifras de la Guardia Urbana, que participaron en la manifestación independentista de 2011.

En julio de 2010, tras la sentencia del Tribunal Constitucional que anuló parte del Estatuto catalán, salieron a la calle para protestar 1,1 millones de catalanes, según la Guardia Urbana -1,5 millones, según Òmnium Cultural, la entidad organizadora-. EFE